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La economía circular coge fuerza

Por: Adela Conchado  en colaboración con DOT

Y es que parece que esta propuesta está consiguiendo alinear los intereses de administraciones públicas, empresas y usuarios. Como si se tratase de una ola que va creciendo por momentos y parece ya imparable.

Por una parte, las administraciones públicas están viendo en este concepto una oportunidad para reducir riesgos asociados al abastecimiento de materias primas, minimizar residuos y su gestión, contribuir a mitigar el cambio climático y promover el desarrollo económico y el empleo. La Comisión Europea ha puesto ya en marcha un Plan de Acción para la Economía Circular, y está apostando por este concepto como una de las áreas centrales de interés en su programa de investigación e innovación. España está preparando su Estrategia de Economía Circular 2030, y muchas comunidades y municipios están elaborando sus propios planes.

Por otra parte, muchas empresas que venían operando con principios de sostenibilidad ven en este marco una forma de dar más sentido o amplitud a su propuesta, y otras muchas se están sumando a la ola de innovación que plantea, introduciendo diseños y modelos de negocio innovadores que proporcionan nuevas oportunidades de negocio al tiempo que contribuyen a mejorar la sostenibilidad. Y parece que hay buenos motivos para hacerlo. El WBCSD plantea ocho motivos o “business cases” para introducir la economía circular en las empresas:

Por su parte, los ciudadanos y usuarios están cada vez más receptivos a este concepto. En España, la fundación Cotec publicaba este vídeo para acercar el concepto a la ciudadanía. Y las tendencias de consumo parece que nos acercan a nuevas formas de relacionarnos con los productos más compatibles con la economía circular: crece el número de usuarios que optan por servicios de movilidad compartida en lugar de comprar un coche, que buscan productos de segunda mano a través de plataformas, o que valoran la durabilidad y facilidad de reparación de los productos que compran.

 

Pero, ¿en qué consiste exactamente la Economía Circular?

Bueno, exactamente nadie lo sabe todavía, es un concepto en construcción que además da cabida e integra muchas escuelas de pensamiento previas (cradle-to-cradle, biomímesis, ecología industrial, diseño regenerativo…).

Lo que está claro es que pretende ofrecer una alternativa a nuestro modelo de producción y consumo actual predominantemente lineal basado en extraer > producir > distribuir > consumir > desechar, en el que se generan residuos y emisiones en toda la cadena. La economía circular nos invita a rediseñar los productos y los sistemas en los que operan para que los materiales puedan aprovecharse al máximo, recirculando los productos, componentes o materiales dentro del sistema productivo a su máximo valor posible. En la práctica, esto supone potenciar que los productos (o sus componentes) se puedan compartir, reutilizar, reparar, actualizar, reconfigurar, reacondicionar, reconvertir, redistribuir, recuperar y (sólo si ya se han agotado todas las posibilidades anteriores) reciclar. Supone además alimentar el sistema con energía renovable, y buscar activamente la regeneración de los ecosistemas, permitiendo que los componentes biológicos se reintegren en la biosfera. De hecho, podría decirse que conseguir una economía “regenerativa por diseño” es la aspiración máxima de la economía circular.

Muchos intentos existen ya tratando de captar estos principios y las posibilidades de la economía circular en diagramas y modelos. El más clásico es seguramente el conocido como “modelo mariposa” que proponían desde la Fundación Ellen MacArthur, incidiendo en la separación de los ciclos técnicos y biológicos (muy en línea con el enfoque cradle-to-cradle). Otros modelos ponen más énfasis en los modelos de negocio o estrategias que pueden hacer posible la circularización de los recursos. En el siguiente diagrama tratamos de recoger desde una mirada propia las claves para avanzar hacia la economía circular:

 

Según esta interpretación, tenemos la biosfera y las personas como punto de partida y final de todo lo demás. De ahí conseguimos el flujo de recursos biológicos y minerales (recogidos en los modelos clásicos de economía circular), pero también (y esto no es habitual que esté explicitado), el flujo de energía y agua, y de ideas y conocimiento. A partir de estos flujos montamos nuestro modelo de consumo y producción, pasando por fases de extracción y abastecimiento de recursos, fabricación y ensamblaje, transporte y distribución, comercialización y consumo o uso. En la forma actual de nuestro sistema lineal de producción y consumo devolvemos a la biosfera (y a las personas que en ella habitamos, no nos olvidemos) residuos y emisiones contaminantes.

¿Cómo llevamos  la economía circular a la práctica?

¿Cómo podríamos minimizar esos residuos y emisiones, evitar la sobreexplotación de recursos finitos, e incluso ir más allá, contribuir a regenerar ecosistemas? Eso es precisamente lo que pretende alcanzar la economía circular. En la representación vemos algunas de sus propuestas para conseguirlo:

  • Optar por recursos renovables, como biomateriales y energía renovables, evitando la sobreexplotación de recursos finitos.
  • Compartir y redistribuir productos/componentes/materiales, tanto a nivel de usuario (vía plataformas colaborativas) como a nivel industrial (vía simbiosis industrial y mercados secundarios de materias primas).
  • Alargar la vida de productos/componentes/materiales, gracias al mantenimiento, actualización, reutilización, reparación, restauración, remanufactura, recuperación y (una vez agotadas todas las opciones) reciclado. Para mantener los materiales a su máximo valor posible es importante cerrar primero los círculos “más pequeños” (o próximos al usuario) antes de recurrir a los más amplios. También es importante repensar el reciclado, que en su forma habitual conlleva una pérdida de propiedades del material (downcycling) y apostar por formas de recuperar los materiales que aumenten su valor (upcycling).
  • Desarrollar logística inversa para maximizar lo anterior.
  • Repensar productos como servicios. Se trata de desarrollar nuevos modelos de negocio basados en ofrecer un servicio (movilidad, iluminación, vestimenta…) en lugar de en vender productos (coches, bombillas, pantalones…). El “consumidor” pasa a ser usuario del producto, y la empresa un proveedor de servicio, asumiendo las funciones de mantenimiento, reparación, o reposición del producto. De este modo, se alinea la durabilidad, eficiencia, y reparabilidad del producto con el interés económico de la empresa, al tiempo que los usuarios que valoran esta forma de acceso sin propiedad encuentran nuevas formas de cubrir sus necesidades.
  • Devolver componentes biológicos libres de tóxicos como nutrientes al terreno.

 

No podemos olvidar el papel crucial que juegan o pueden jugar tres elementos, recogidos también en el diagrama:

  • Diseño de productos y modelos de negocio, que den forma a la innovación necesaria para destapar las oportunidades de la economía circular.
  • Colaboración multistakeholder, para maximizar las oportunidades de recircularización de los recursos. De hecho, las grandes oportunidades de la economía circular pueden venir por esta vía.
  • Tecnologías digitales, como IoT o blockchain, podrían facilitar la trazabilidad de los recursos y viabilizar nuevos modelos de circularización.

Entonces, ¿nos subimos a la ola circular?

A muchos nos ocurre que cuando conocemos el marco de la economía circular nos preguntamos cómo es que no hemos construido nuestro sistema de producción-consumo de esta manera… Al fin y al cabo, es lo que tiene sentido para no cargarnos el planeta en el que vivimos, ¿no?  A mi modo de verlo, las empresas que operan bajo un paradigma lineal se apoyan en un sistema quebrado por su evidente insostenibilidad, y que muestra ya señales evidentes de desestabilizarse… De ahí que la economía circular esté llegando con fuerza, porque esos síntomas de desestabilización ya están abriendo ventanas de oportunidad que viabilizan nuevos modelos de negocio circulares, y porque las tendencias a medio plazo parece que nos llevarán necesariamente hacia ahí si queremos apostar por una prosperidad sostenible para la humanidad.

¿Empezamos entonces a repensar productos y servicios desde una mirada circular? Todos, líderes empresariales, líderes políticos, diseñadores, emprendedores, usuarios, podemos subirnos a esta ola y hacerla crecer. Tiene sentido. Merece la pena.

 

La cuarta generación de Celera está en camino

Por:Viviana Ramírez

Y ¿cómo no apostar por el talento cuando después de 3 generaciones, se han visto cosas de todo punto inesperadas? Desde hace 4 años, gracias a la iniciativa de Javier García Martínez y la Fundación Rafael del Pino, puede decirse que talento no solo es tener ese “don” o ser extremadamente bueno en algo; tener talento es saber conocerse a uno mismo, sus capacidades, sus miedos, sus ganas de salir adelante y su actitud excepcional. Pero, ¿cómo se unen estas dos variables para gestionar el talento? desde Celera se apuesta por la persona; cuenta con un programa de 3 años de duración, que, por un lado, se dirige al desarrollo de las softskills o capacidades socio-emocionales y por otro, al desarrollo del entorno de cada uno de los jóvenes, proporcionándoles grandes oportunidades como el ir como VIPs al Websummit, programas de innovación en el MIT o encuentros con Premios Nobel entre otras.

Celera cuenta con 30 jóvenes que quieren cambiar el mundo y vienen en camino otros 10. Jóvenes que tienen ideas, que luego convierten en proyectos y proyectos que están dando qué hablar. Estos jóvenes son los “Celerados”. Científicos, emprendedores, artistas, investigadores y estrategas, varias disciplinas distintas que al unirse se han complementado y han logrado impulsar eventos como “PasiónXtalento”, “el Celeratón” y “Los Premios Jóvenes Divulgadores” y que hoy día son reconocidos por sus grandes aportaciones a la sociedad.

Por solo nombrar algunos:

Carlos Matilla, es ingeniero aeronáutico y fundador de una empresa que diseña una aeronave no tripulada que aúna la facilidad y versatilidad de despegue y aterrizaje de un helicóptero con la eficiencia en vuelo y autonomía de un avión.

Roberto Gómez,  que afirma que “internet está roto” y que con horbito, un Sistema Operativo Web, puede unir todos los servicios de la nube en un único lugar. Su iniciativa fue seleccionada como una de las 20 startups más prometedoras en Europa por Impact Accelerator y hasta el momento ha captado más de €1.5M de inversión, un producto que revolucionará la manera en la que utilizamos y veamos la web, sin duda alguna!.

Maya Pixelskaya, nombre artístico y como es conocida entre sus compañeros, familiares y amigos. Artista que ha logrado llevar el mundo de los video juegos a la moda y a la pintura. Allá donde va, percibe el arte como una bomba vital y en donde muchas ocasiones refleja la belleza “en lugares donde se presupone ausente”.

Mario Merino y Daniel Pérez Grande jóvenes investigadores, que se encuentran desarrollando un proyecto destinado a propulsar las aeronaves del futuro con cohetes de plasma; estos sistemas constituyen un salto tecnológico para la propulsión en el vacío espacial y actualmente cuentan con el respaldo del programa Horizonte2020 de la UE.

Y estos son sólo 5 de los 27 que se han unido a este innovador programa durante los últimos 3 años. En febrero de 2018, una vez que han sido evaluadas más de 80 candidaturas, conoceremos a los 10 nuevos Celerados.  Quienes, al igual que los demás, han tenido que pasar por un exigente proceso de selección.

Celera es parte del cambio y por ello, tiene una estrecha relación con universidades, centros de investigación e instituciones que aglutinan el talento en España. Busca que las personas sean reconocidas no por su CV sino por sus capacidades personales y profesionales, personas que quieren revolucionar nuestra manera de pensar y actuar, personas que estén dispuestas a afrontar sus retos y sus metas y, finalmente, personas que estén dispuestas a salir de su zona de confort.

Qué es WebSummit y por qué no te lo puedes perder

Por: Jan Carbonell

Celera me dió la oportunidad de asistir al WebSummit 2017 y va a ser una experiencia que voy a recordar toda mi vida. Me fui hacia allí durante el fin de semana, antes de que empezara el evento. Eso me permitió captar el ambiente y visitar los puntos más emblemáticos de la ciudad. La primera visita fue a LxFactory. Antigua zona textil y fábrica abandonada, se ha convertido ahora en la zona hipster de la ciudad. Allí lo inacabado y lo antiguo vuelve a ser cool y los platos de comida vegana y envases reciclables tienen un precio por encima de la media.

Me levanté el lunes con ganas de visitar Lisboa y satisfacer una obsesión mía: tomar el mejor café de la ciudad. Aquí tengo que decir que es de las pocas ciudades que no tiene un claro ganador. Hay un factor adicional a calcular y es la calidad de la nata (junto con las vistas).

Brick Café tiene un aire local excepcional y es genial para digital nomads mientras que las vistas del Café Esplanada do Miradouro do Monte Agudo tiene unas vistas difíciles de superar.

 
Tras llegar Javier García Martínez, fuimos a dar una vuelta por el centro. Me impresionó particularmente la visita a la igreja de sao domingos debido a impacto visual del terremoto, fuego y paso del tiempo. Me dio a pensar que imperfecto a veces puede llegar a ser más bello que esas figuras geométricas inflexibles que nos empeñamos a perseguir en la mayoría de los edificios religiosos.

Tras nuestra visita cultural, fuimos a la inaguración del Web Summit. Allí, pudimos escuchar multitud de ponentes pero sin duda, la que más me impacto fue la de Stephen Hawking. Esto es lo que comentó:
 
“We cannot predict what we can achieve when our minds are amplified by AI. Every aspect of our lives will be transformed. It could be the greatest or worst event of our civilization.
We have to Focus on making AI not only succesful for ourselves but for the benefit of humanity.”

Creo firmemente que la 4ta revolución y la inteligencia artificial se están acercando a marchas forzadas y es preciso crear los mecanismos para asegurar que esta se usa para hacer el bien. De la misma manera que los doctores han de cumplir un código ético, me parece muy razonable exigir a los agentes del cambio la próxima revolución un compromiso similar.

Por la noche, Javier estaba invitado a la cena con el primer ministro de Portugal y fui con él hasta el palacio. No estaba en la lista y fue bastante difícil conseguir un sitio pero el personal de la organización no iba preparando ante un joven muy muy insistente. Al llegar a la zona de cocktail, pudimos hablar con varias personalidades. Particularmente, me gustó mucho hablar con los White Helmets de Siria por sus labores de rescate de más de 60.000 personas en la guerra civil que está devastando el país. También logramos hablar con el primer ministro, transmitir la importancia de dar voz a los jóvenes en esta sociedad cada vez más digital y nos pudimos sacar una foto.

Durante la cena fuimos hablando con otros invitados, entre los que también estaba Eneko Knörr, considerado uno de los mejores business angels de España. Eventos como Web Summit son famosos sólo por la presencia de startups sino las fiestas de después. En un ambiente más relajado tanto emprendedores como inversores conectan con más profundidad. En particular, salir de fiesta con Eneko y Mike Butcher fue relevante para ver la cantidad de startups que les presentan propuestas (y por qué los inversores no pueden siempre responder).

Pude hablar también con George Hotz. Si os suena el nombre, quizás hicierais un jailbreak del iPhone o la PS3 en su momento. Ahora se está dedicando a ofrecer un paquete de conducción autónoma para todos los vehículos a través de librerías open source y con un equipo puramente maker a un precio fijo de $1000. Otro momento de la noche fue reconectar con Mood Rowghani, al que quizás no os suene su nombre pero si las empresas en las que su firma de VC (KPCB) ha invertido [Uber, Square, Slack y Snapchat entre otros].

Al volver, discutí con un taxista portugués. Eramos dos personas en el taxi y al bajarse mi amigo, paró el taxímetro y volvió a bajar la bandera cuando previamente le habíamos comentado que realizariamos más de una parada. Amenazó con ir a la policía, le pedí que lo hiciéramos y tras encontrar dos policias locales que no se posicionaron de ningún lado, decidí pagar enfadado y volver hacia el hotel. Fue un altercado insignificante pero me llevé de allí dos (o tres) valiosas lecciones:
● A pesar de no estar nada de acuerdo con el cobro, fue más racional pagar que perder 3 horas de mi vida en una comisaría de Lisboa. Al taxista tampoco le hubiera hecho ninguna gracia pero al parecer, yo di antes mi brazo a torcer. En las negociaciones, mejor plantear siempre un win-win y cuando pierdes, es más sabia una retirada a tiempo que no entrar en una espiral emocional. Por suerte, andaba leyendo Sway, the pull irresistible pull of irrational behaviour y hay una historia muy buena al respecto de cómo un profesor de Harvard conseguía cada año que sus alumnos pagaran cantidades desorbitadas por un billete de $20: https://whocares1970.livejournal.com/169867.html
● Si todo lo que tienen que hacer Uber y Cabifi para ganar vs el Taxi es ofrecer un mejor servicio, no lo tienen complicado. El taxista tradicional está focalizado en su vehículo mientras que en estas apps el focus es su cliente.
●Uber, por mucho que se etiqueten de “colaborativos”, va a empezar una nueva era de la precariedad laboral. Es muy importante que a medida que se acerca la conducción autónoma y 4ta revolución industrial seamos capaces de re-incorporar al mundo laboral a las personas que hemos ido abandonando por el camino. Tampoco me parece mala idea lo de la renta universal (luego habría que ver su aplicación real).
 
La parte fuerte del websummit fue, sin lugar a dudas, el último día. Si os interesa el cambio climático, no puedo dejar de destacar el debate en el que participo el fundador de Celera, Javier Garcia Martínez, sobre la necesidad de destinar una parte de los impuestos que se recaudan (por ejemplo, en energía) a la investigación de nuevas fuentes, materiales y maneras de que no haya esa necesidad de tasar ciertas industrias o materiales repetidamente sino que esta pueda ir teniendo nuevos rivales (y por lo tanto, competencia) gracias a innovación científica.
 
 ¡Nos vemos en el próximo blog!

¿Qué hacemos en España con el talento?

Por: Francisco Martínez

El informe global de competitividad del Foro Económico Mundial de 2017 retrata a nuestro país en una cuestión clave: El talento. España aparece en el puesto 82 de 138 en cuanto a la capacidad de retener talento y en el puesto 83 en cuanto a la capacidad de atraerlo.
Pero ¿qué entendemos por talento? En función de lo que ajustemos el término los datos que obtendremos serán diferentes. Generalmente cuando se alude a la fuga de cerebros la referencia suele hacerse al talento investigador de nuestro país. No obstante, en otros casos se abre mucho más el objetivo y se habla de la cantidad de jóvenes españoles que tienen que acudir al mercado laboral extranjero para poder trabajar de lo que han estudiado. Se mire como se mire la realidad siempre se pinta de color gris y las conclusiones se resumen en la necesidad de mayor inversión en I+D.

No cabe duda que es necesario invertir más en I+D, España está muy por detrás de lo que debería en cuanto a la inversión en I+D, los datos son demoledores. De acuerdo con el Informe COTEC de 2017 mientras que la UE invierte un 25% más en I+D que antes de la crisis nuestro país lo hace un 10% menos. Pero no les estoy contando nada nuevo, de manera que no seguiré con esta línea argumental.
Después de un año trabajando en la gestión de talento al frente de la Asociación Celera, donde por talento no entendemos exclusivamente el científico, sino que tratamos de identificar a aquellas personas que además de tener cualidades fuera de lo común también tienen una actitud excepcional, he estado en contacto con multitud de universidades, centros de investigación, instituciones, personalidades y empresas. Con todos ellos he hablado cual virgen, dispuesto a escuchar y a tratar de entender la idiosincrasia de cada uno, pues en todos los casos su contacto con eso que denominamos talento es directo. Reflexionando sobre el estado del arte, que dirían muchos de los jóvenes que participan en el programa de Celera, la conclusión a la que uno llega es que España genera mucho talento pero la forma de gestionarlo dista mucho de ser homogénea y el resultado de esa heterogeneidad es preocupante.

Desde mi punto de vista existe una forma tradicional de gestionar el talento. No es necesario recordar que no hay ninguna universidad española entre las 200 mejores del mundo ya que se mucho se ha hablado de ello durante las últimas semanas. La razón principal es de sobra conocida: Un alto grado de endogamia en la universidad española. Pese a todo, ello no es óbice para que de ella salgan profesionales por lo que se pelean centros de investigación y empresas de renombre mundial. ¿Cómo sería el resultado si la gestión fuera más innovadora y competitiva?

Ahora bien, esa forma tradicional de gestionar el talento no es exclusiva de la universidad española. Si hacemos zoom y centramos la atención en el talento más joven nos damos cuenta de que grandes consultoras y grandes empresas son fuertes polos de atracción de talento. Y al mismo tiempo son perfectas trituradoras del mismo. Como en el caso de las universidades hay ciertas excepciones pero, en general, aquellos perfiles que nosotros identificamos como talentos excepcionales pronto encuentran limitado su potencial y verdaderamente frustrados. De hecho, he tenido ocasión de presenciar la evolución de varios de los jóvenes del programa, los cuáles tras un par de años trabajando en un entorno, podría decirse hostil a su talento, han acabado trabajando en start-ups, es decir, todo lo contrario a una gran corporación.

Afortunadamente, en nuestro país están apareciendo nuevas formas de gestionar el talento que se adaptan mejor al tiempo actual, en ejemplo de ello son las propias Start-ups y su forma de gestionar el talento, algo de lo que hablamos en la 1ª edición de “PasiónXTalento”. En Celera, a través de nuestro programa, realizamos una humilde aportación en este sentido. Pero no estoy escribiendo estas líneas para hablar del programa que dirijo sino para poner de manifiesto que esta dirección es la que hay que seguir. Además de start-ups, en la 1ª edición de “PasiónXTalento” fueron convocadas grandes empresas como BBVA, Oracle o BMW, junto con grandes instituciones como COTEC o la UCM. Las conclusiones que de allí se extrajeron guardan relación con la necesidad de implementar estructuras organizativas flexibles que fomenten la creatividad y la necesidad de formar líderes que inspiren y motiven a los equipos. De este modo, la apuesta por el talento de nuestro país no se traduce exclusivamente en un mayor gasto en I+D, independientemente de que sea necesario. Hay otras vías y estas pasan por innovar en la gestión del talento que aflora de nuestras universidades. Existen multitud de ejemplos, algunos de los cuáles se darán cita la semana de que viene en el South Summit en un panel que han promovido los jóvenes que participan en nuestro programa. Este panel será la 2ª edición de “PasiónXTalento”. Las conclusiones que se extrajeron de entonces apuntan a que es necesario que tanto universidades como instituciones y grandes empresas adopten nuevas formas de gestionar el talento y donde, por encima de todo, se fomente el desarrollo de las denominadas soft-skills o competencias transversales. En Celera hemos comprobado que para que estas se desarrollen en las personas el factor de la interdisciplinariedad es indispensable.

En Celera ponemos en práctica las cosas que estoy describiendo. Contamos con 30 jóvenes que pertenecen a un total de 22 disciplinas distintas. La interacción que se produce entre ellos y cómo se llegan a complementar unos y otros es algo que genera ideas, aprendizajes, proyectos y objetivos comunes que desde Celera tratamos de impulsar y alumbrar. Todo ello inspirado por una visión muy emprendedora donde no esperamos a que nos den hechas las cosas sino que tratamos de hacerlas nosotros. En la próxima edición del South Summit centraremos el debate en las acciones que son necesarias para mejorar la gestión del talento excelente en nuestro país y de cómo debemos proceder para anclar y empoderar el mismo. Para ello contaremos con instituciones, que al igual que nosotros, están apostando por innovar en la gestión del talento y pondremos en común las fórmulas que dan resultado. Concluyo animando al lector a que se acerque a este multitudinario evento donde innovación y emprendimiento tienen lugar y, de momento, no se fugan.

Los retos en la gestión del conocimiento

Por: Martín Beitia

En mi estreno en el blog de Celera voy a hablar sobre un tema que considero importante y al que creo no estamos dedicando la atención que requiere: el envejecimiento de la población y los retos que plantea con relación a la gestión del conocimiento en las organizaciones.

El envejecimiento progresivo de la población es un hecho constatado a nivel global; el crecimiento de la esperanza de vida y la reducción de la natalidad hacen que haya por primera vez en la historia más personas mayores que niños. Esta realidad, que tiene efectos en todos los ámbitos de la vida económica, social, cultural… plantea nuevos desafíos a las organizaciones, empresas e instituciones. El envejecimiento de las plantillas se lleva produciendo a lo largo de la última década, las primeras generaciones del baby boom ya han comenzado a jubilarse y lo harán de forma masiva en los próximos años, con lo que el riesgo de descapitalización de las empresas por la gestión de la pérdida de conocimiento y experiencia acumulada por estas personas, puede ser un problema real.

La gestión del conocimiento, es un concepto aplicado a la organizaciones y que tiene el fin de transferir el conocimiento generado en un lugar a otro, desarrollando las competencias necesarias para compartirlo y poder aplicarlo por las personas. Considero que no estamos abordando con rigor el reto que supone esta gestión, que es lo que aporta un valor diferencial a las organizaciones y es uno de sus principales activos hoy.

Pero claro, el conocimiento es un intangible que aún no estamos habituados a gestionar, ya que es una tarea que no forma parte del quehacer habitual de las organizaciones. La primera pregunta es: ¿cómo podríamos generar estrategias para conservar y potenciar los intangibles en las organizaciones en esta era del conocimiento?

Identificar en las personas más veteranas el conocimiento crítico, necesario en el futuro y que es difícil de reemplazar, es clave para anticipar el impacto generado en la empresa por la salida de esas personas. Para ello, creo que asegurar que la gestión del conocimiento y el aprendizaje intergeneracional son parte de la estrategia de la empresa, es vital a la hora de abordar los retos que plantea el envejecimiento de las plantillas. Porque no deberíamos olvidar que el conocimiento no es algo que pueda ser transferido de una persona a otra; el conocimiento es lo que uno mismo genera a partir de la información que recibe y del aprendizaje que adquiere a partir de la experiencia. Se trata por tanto, de generar contextos en los que las personas de diferentes generaciones compartan saberes y experiencias, para que aprendan unas de otras y generen valor, nuevo conocimiento e innovación a través de esta relación.

Tenemos que ser audaces y abordar los retos, no con las mismas soluciones de siempre, sino desde un punto de vista de innovación e integración. Chip Conley recientemente compartía su experiencia sobre su proceso de integración en Airbnb, empresa a la que se unió con 52 años y sin ninguna experiencia en el ámbito tecnológico, mientras doblaba la edad a la media de los empleados: ”Los baby boomers y ​millennials tienen mucho que ofrecer y hay mucho que pueden aprender los unos de los otros. Aquí entra el “viejo moderno”, que sirve y aprende tanto como mentor como becario, el mismo que disfruta de ser alumno y sabio.” Como vemos, en las organizaciones conviven personas de generaciones diversas con culturas de trabajo muy diferentes. Por ejemplo, hoy en día los jóvenes hemos dejado de pensar en un único trabajo para siempre, cuando hasta hace poco la aspiración era encontrar un puesto fijo que durara toda la vida.

¿Cómo podríamos hacer que esta diversidad de culturas y maneras de entender el trabajo se puedan armonizar y que cada uno encuentre su sitio dentro de las estructuras de estas organizaciones?

Este proceso de integración pasa por enfrentarnos a la tarea de terminar con los estereotipos asociados a la edad. En nuestro imaginario la creatividad, el emprendimiento y la innovación se suelen asociar al joven, pero como ya se ha demostrado muchas veces, estas capacidades no son patrimonio exclusivo de la juventud. La realidad nos demuestra que muchos emprendedores inician sus proyectos cuando tienen una larga trayectoria profesional y conocen perfectamente su sector.
Ocurre lo mismo con la asunción de liderazgos y responsabilidades en equipos y proyectos; sigue siendo bastante habitual que este tipo de funciones se atribuyan a las personas con más edad. Pero ya está dejando de extrañarnos que entre los grandes líderes que están construyendo el futuro haya también personas jóvenes con grandes capacidades.

Por todo esto, considero que es vital que se realice un ejercicio y esfuerzo colectivo donde las diferentes generaciones establezcan procesos que permitan generar contextos y entornos de relación, donde se pueda llevar a cabo una reflexión sobre los escenarios y retos futuros a los que las organizaciones y la sociedad se enfrentarán. Una vez definidos, se deberían establecer líneas de acción y lanzar iniciativas para solucionar estos retos a través de equipos en los que se mezclan juventud y experiencia.

Tras esta reflexión, quiero terminar compartiendo un factor que para mí es clave en toda esta realidad: la curiosidad, pues es la curiosidad lo que nos mantiene jóvenes. Peter Drucker, gurú del management del siglo XX, que vivió hasta los 95 años, afirmaba que una de las razones por las que envejeció sano fue su eterna curiosidad, que hacía que siempre encontrara nuevos temas que le interesaban. Comparto totalmente lo que Drucker decía: espero que esta curiosidad y las ganas de aprender algo nuevo todos los días se mantengan el resto de mi vida.

Celera, la Aceleradora de Talento

Por: Jan Carbonell

Celera es un programa que nace para identificar a los jóvenes con talento en España y dotarlos de herramientas que les permitan aprovechar al máximo de todo su potencial. A diferencia de una aceleradora de proyectos, en Celera se apuesta por las personas, entendiendo el fracaso cómo una fase más de la trayectoria vital.

Antes de todo, quién soy yo?
No os voy a contar toda mi vida, pues tardaría un buen rato y sería bastante aburrido relatar todas las horas que he pasado durmiendo. Sin embargo, dejadme que os muestre que de pequeño, mis padres jamás pensaron que les iba a dar tantos problemas.

Recuerdos de la infancia y épocas más inocentes. Circa 1999

Me levanto cada día con las ganas de transformar una idea, un sueño; en una realidad. Suelo adaptarme rápidamente a los cambios y me considero una persona de mente abierta y con insaciables ganas de aprender.
De pequeño, quería ser futbolista, astronauta y cocinero. Un buen día, mis padres me regalaron un kit de Lego y no hubo vuelta atrás. Quería ser ingeniero. En ese momento no hubiera sido capaz de articular la razón esencial; por suerte, ahora sí:

Mi objetivo es usar la tecnología para dejar una huella positiva en la sociedad.

No quiero trabajar para que te vicies más a un videojuego o conseguir que compres más productos. Me gustaría poder contribuir en algo mayor; que tenga impacto no sólo en nuestro momento sino en las personas que van a venir después.

Soy joven, soy soñador, y quizás, demasiado optimista

*Si acabo trabajando para Candy Crush o similares, me voy a tener que comer con patatas la afirmación anterior.

Antes de Celera

Hasta llegar a la universidad, todo era más o menos normal. Iba a (algunas) clases e iba pasando de curso sin pena ni gloria.
Me faltaba algo.
Y no supe lo que era hasta que fui a Lloret de mar. Puedo leer vuestras mentes. Tuvo la epifanía allí? Entre sangría y 4 grupos de británicos?

Lloret, a pesar de las bonitas vistas, es más conocida por otro tipo de actividades.

Estaba ayudando en la organización del Foro de Excelencia. Conseguimos traer a 1 astronauta, 6 premios nobel, 2 ex-presidentes de estado y verdaderas eminencias científicas y expertos del liderazgo y la innovación. Pero eso no fue lo importante para mi. También vinieron 4 jóvenes de Celera y eso fue lo que realmente cambió mi vida.

Todos esos líderes eran gente extremadamente inteligente, trabajadora y con una pasión por la vida. Estaban tan por encima de mis posibilidades que jamás pensé en el recorrido que habían hecho para llegar hasta allí. Durante la cena, conocí a Rodrigo. Era joven, ingeniero, tenía una fuerte vocación por los proyectos sociales y estaba trabajando en McKinsey. También había JM, con un inigualable sentido del humor y capacidad de escuchar a los demás. Tanto el cómo Fronti se dedicaban a la investigación. Carlos cerraba la tuna; era ingeniero y no tenía claro si era mejor hacer un submarino o un helicóptero (acabo siendo un dron). Durante esos días, compartí con ellos varios momentos inolvidables: Desde preguntar a Donald Pettit por el alcohol y soledad en el espacio, recopilar las biografías de los ponentes para poder empezar conversaciones con ellos y sobretodo, reír y compartir nuestras historias personales. Me sentí casi como uno de ellos. Pero había un problema. Sabía que al volver a casa, iba a seguir sin rumbo y en la próxima conferencia, no sería nada más que un asistente.

Grupo de jóvenes, organizadores, voluntarios y Acelerados

 

El camino hacia Celera

A partir de ese momento decidí involucrarme en nuevos proyectos y con unas ganas renovadas. Me apunté de voluntario en todos los eventos relacionados con la emprendeduría, cómo WebSummit o 4Y4N. Junto con Marina, Sergi y Marc empezamos el club de emprendedores de nuestra universidad, UPC FoundersLab. Creamos la sección de startups en el Forum ETSEIB, nos agrupamos junto con los otros clubes de la ciudad en una iniciativa común; UwakeUp BCN y creamos la primera feria de trabajo en VR en Barcelona.

Noticia en el diario el Mundo, haciendo difusión de nuestro primer evento en Barcelona.

Más adelante, persiguiendo el objetivo de crear un impacto social, nos juntamos con un grupo de amigos para crear OmniGuide, una solución para mejorar la navegación de los ciegos y gente con baja visión mediante los datos abiertos y la economía colaborativa.

Y todo esto porqué os lo cuento? No pretendo tirarme flores. Os quiero hacer ver que sí, todo es posible si estás dispuesto a trabajar por ello. Sonará muy cliché pero es la verdad.

Al ser seleccionado para formar parte de Global Shapers Barcelona, paré un momento a mirar hacia atrás. Hace dos años, mi CV era un papel en blanco y gracias a esa motivación interior; ahora lo complicado era resaltar lo más relevante.

                                                                                                       Disfrutando el sprint en HackUPC 2016

Mi candidatura a Celera

A pesar de mi crecimiento personal, sigo siendo una persona llena de defectos: me cuesta priorizar entre lo más importante y lo que me apetece hacer. Sigo teniendo una mentalidad demasiado ingenieril y tengo un miedo terrible al fracaso. Quiero crecer personal y profesionalmente para tener la capacidad de inspirar a otros. Por todas estas razones, decidí presentarme.
Seguramente os preguntaréis cómo funciona la candidatura. Hay 3 fases, un vídeo junto con un typeform, una entrevista personal y una selección de los 10 acelerados por parte de un comité de expertos independiente.
No se interactúa con el comité así que todo depende de los ensayos, el vídeo y la entrevista. De cara a la entrevista, mi mejor consejo es que seáis vosotros mismos y que os podáis sincerar bien de cara vuestras necesidades y no tengáis miedo de explicar vuestros logros. Para el vídeo y los ensayos, hay muchos enfoques, desde cantar, nadar, dibujar, presentar pero lo más importante, es que os sintáis cómodos.
En mi caso, lo que más me costó fue el vídeo; que conseguí entregar a las 23:58, justo antes de que cerrara el plazo. Fui pasando las fases y finalmente, pude cumplir mi sueño de poder formar parte de esta gran familia.

Vivencial Celera G1-G3 2017

Ahora con Celera

Mis objetivos a principio de año eran aprender a programar, participar en un Imagine y aclarar mi futuro profesional.

https://twitter.com/jcllobet/status/816290457860902912?ref_src=twsrc%5Etfw&ref_url=https%3A%2F%2Fmedium.com%2Fmedia%2Fe32dec2a4139ac229f4e7ada959a13aa%3FpostId%3Dcb6f199fcaf1

Tras unos meses en el programa, me gustaría resumir los 3 puntos clave dónde siento que Celera me ayuda a mejorar en mi día a día:

Habilidades socio-emocionales: Tener un acompañamiento para gestionar el fracaso, expectativas o sencillamente, desarrollar soft skills y la inteligencia emocional.
Networking: Una gran red de contactos en multitud de sectores que te facilita llevar a cabo tus proyectos o juntarte con otros acelerados para llevar a cabo iniciativas cómo PasiónxTalento.
Mentoría: Es muy importante saber seleccionar bien las opciones del presente con una visión de los objetivos a largo plazo. Poder contar con alguien que tiene como propósito ayudarte a alcanzar tus metas y te puede aconsejar en base a su experiencia y de una manera honesta, tiene un gran valor para mi.
Sigo creciendo día a día y con una nueva familia. No he cumplido todos mis objetivos. Sigo intentando aprender a programar poco a poco y conseguí ser el dreamer #12 para Imagine Silicon Valley. Lo que sí que os puedo decir es lo siguiente:

Nada de esto sería posible sin Celera.
Si tienes talento, no dudes presentar tu candidatura!! Link aquí.

Ya llevan tiempo entre nosotr@s, aunque no podamos verlos…

Por: Jose Miguel González Domínguez

La nanociencia ha sido uno de los mayores cambiadores de paradigma en la reciente historia del ser humano. El estudio de la materia en porciones extremadamente pequeñas, unas 50000 veces más fino que el grosor de un cabello humano, ha supuesto el descubrimiento de nuevas propiedades y fenómenos nunca antes vistos en la escala macroscópica, la que podemos ver con el ojo. Por ejemplo, nuevos efectos ópticos, extraordinarias conductividades eléctricas y térmicas, o resistencias mecánicas superiores a todo lo conocido hasta la fecha.

Todo ese conocimiento ha derivado en la posible creación de productos tecnológicos que se beneficien de tales propiedades, pudiendo contribuir al avance de la sociedad en todos los frentes posibles. De ahí nace la nanotecnología. Si bien la palabra que comúnmente usamos para describir toda esta revolución es nanotecnología, en gran número de ocasiones la estaremos confundiendo con nanociencia, ya que nos referiremos a un fenómeno científico concreto y no a un producto tecnológico específico. En palabras de un genio divulgador que me ha inspirado este texto, “la nanotecnología no es hacer las cosas más pequeñas, es hacerlas nuevas y únicas”.

En Estados Unidos, que nos sacan años luz de distancia en estos temas, tienen un día Nacional de la Nanotecnología (el 9 de octubre), y es una prueba palpable de la relevancia que para ellos tiene este fenómeno. He perdido la cuenta de las veces que me han llegado a preguntar: si tan maravilloso es eso que investigas ¿por qué no lo puedo comprar y tener en mi casa? Pues bien, es cierto, no encontramos generalmente nanotecnología en venta, en las estanterías de nuestro supermercado…. O quizá si…. Sólo hay que mirar un poco a fondo y nos sorprenderemos.

En 2005 el Woodrow Wilson International Center for Scholars en el marco del Project on Emerging Nanotechnologies creó la conocida Nanotechnology Consumers Product Inventory (CPI), una lista de productos de consumo que incorporasen de un modo u otro los fenómenos de la nanoescala. La actualización de dicha lista en 2013 recogió 1814 productos, provenientes de 622 empresas distintas y de 32 países. Las estadísticas son de lo más curioso: la categoría de deportes es la que más productos tiene (un 42% del total); la nanoestructura más vendida es la plata (24% del total de productos); un 49% de los productos recogidos en la lista no especifican de qué nanomaterial están provistos (muy probablemente debido a secreto comercial); alrededor de un 29% de los productos especificados en el CPI consisten en el nanomaterial suspendido en algún medio líquido, siendo el rociado en superficies o aplicación dérmica. Gracias a esta lista se han podido llevar a cabo iniciativas de documentación colectiva (croudsourcing), permitiendo a usuarios editar la información de los productos y a científicos incorporar nuevos hallazgos, ya sea en la exposición humana o medioambiental, como los estudios de ciclos de vida.

Pero hasta este punto solo se han hablado de números, no de nanotecnología. ¿Qué clase de productos podemos comprar? ¿Son realmente útiles y significativos? Juzguen ustedes mismos con los ejemplos que se describen a continuación.

Número de productos nanotecnológicos de consumo desde 2007 (fuente: M. E. Vance y col. Beilstein Journal of Nanotechnology 2015, 6, 1769-1780).

La casa Samsung es una de las que más apuestan por la nanotecnología, y prueba de ello son sus más de diez años fabricando prototipos y modelos comerciales de productos de consumo con algún tipo de nanoestructura incorporada. Uno de sus productos más llamativos es una lavadora, que limpia y desinfecta la ropa gracias a una pequeña plancha de plata situada en el tambor que libera paulatinamente nanopartículas de plata en los lavados, que quedan en la ropa y cuya actividad bactericida repele el crecimiento de bacterias (las causantes del mal olor), alargando los tiempos entre lavado y lavado. Otro ejemplo de Samsung más reciente es su televisión Q-LED, que contiene quantum dots (un tipo específico de nanopartícula) de materiales semiconductores, cuya calidad de imagen es excepcional, y dura muchísimos más años sin perder ni un ápice de calidad (según el fabricante). En lo que respecta a material deportivo, la casa comercial HEAD, tiene una línea de raquetas de tenis y de esquís reforzados con grafeno, la nanoestructura de carbono más popular, que le otorga altísima resistencia mecánica y una mayor conductividad eléctrica para disipar efectos electrostáticos no deseados; y hablando de grafeno, se conocen ya ejemplos de la incorporación del mismo en chasis de coches, como es el caso del GTA Spano, que gracias al grafeno ha conseguido un chasis con datos récord en resistencia. Otras aplicaciones más de “andar por casa” podrían ser los recubrimientos de la empresa Ultraeverdy (www.ultraeverdry.com), que venden unos sprays o botellas con un líquido en la que hay unas nanoestructuras suspendidas (por desgracia, secretas) que al ser esparcido por cualquier superficie la convierten en “superhidrofóbica” y “oleofóbica” a la vez, o sea, una vez rociado el producto, NADA puede mojar esa superficie, todo resbalará sin dejar rastro, ya sea acuoso u oleoso. Un producto ideal para deportistas de exteriores (para su calzado, su ropa…) para fachadas, para material de trabajo de mecánicos, y un largo etc.

GIF animado tomado de la página de Ultraeverdry (¿alguien puede adivinar quién de los dos se ha rociado con el producto?)

Productos caseros con nanotecnología también son ciertas cremas solares, como de Nivea o SkinLab, que contienen nanopartículas de óxido de titanio u óxido de zinc, capaces de absorber la luz ultravioleta del sol y protegernos así de sus efectos dañinos, muchísimo más eficientemente que las partículas clásicas (de mayor tamaño) de estos mismos materiales.

La mala noticia de todo esto, es que en la CPI, anteriormente mencionada, existe al menos un 71% de productos nanotecnológicos de los cuales no se ha proporcionado suficiente información ni si quiera para constatar que verdaderamente se trate de nanotecnología. Aunque la nanotecnología ya está entre nosotros y la tenemos al alcance, aún hay que solucionar importantes cuellos de botella, como son la creación de un método estandarizado global y la métrica para la caracterización de los nanomateriales, que bien especificado en el etiquetado, facilitaría mucho al usuario en determinar las potenciales rutas de exposición, toxicida, contraindicaciones, etc. Recordemos que desde que el primer prototipo de avioneta que consiguió volar hasta el establecimiento de la industria aérea, pasaron muchas décadas, así como la automoción o los tratamientos contra el cáncer. Todo tiene su proceso de salida al mercado, y es necesario seguir investigando (los que estamos en ese campo) para hacer la transición más factible y segura. Aún así, los escépticos y los que no conocen estos nuevos avances ya pueden acceder a algunos productos y decidir si la nanotecnología les va a suponer un vuelco en sus vidas.

5 proyectos para mejorar el mundo, arrancan del Celeraton

Un total de 17 disciplinas distintas se han dado cita en una iniciativa que busca la resolución de problemas desde diferentes ámbitos del conocimiento.

En enero de este año, la asociación Celera dio inicio a la I edición del Celeratón, un evento que persigue fomentar la investigación interdisciplinar en España mediante la emulación de los Hackatones de emprendedores y la fórmula que utilizan científicos de talla mundial en el prestigioso Santa Fe Institute. Seis meses después la iniciativa ha demostrado que ha sido capaz de generar un espacio donde investigadores de hasta 17 disciplinas distintas han interactuado entre ellos: Economistas, filósofos, abogados…en el que puedan abordarse temas comunes y conocer los puntos de vista de los distintos participantes.

Esta iniciativa, promovida por Celera y que ha contado con el apoyo de la Fundación Rafael del Pino, la Universidad Pontificia Comillas y la Fundación Pons, ha alumbrado un total de 5 proyectos que resumimos a continuación:

  • Incluciencia: ¿cómo reducir el fracaso escolar? Aplicando el método científico y realizando un exhaustivo trabajo sobre el terreno junto con el Centro de Formación Padre Piquer de Madrid Incluciencia ha llevado a cabo acciones concretas de cómo lograr aumentar la motivación y la atención de estudiantes adolescentes. Dirigido por: Jose Miguel González, Beatriz Monerri, Cecilia Barbas, Margot Roig.
  • Woman in Movement: un proyecto que busca el bienestar psicosocial y físico de las mujeres a través de la actividad físico-deportiva. Dirigido por: Isabel Rossignoli, Carla Rodríguez, Noelia Belando y Vanessa Carral. 
  • Cityfeel: buscan crear de una plataforma independiente y en tiempo real que permita medir la calidad medioambiental en las ciudades. Esto con el objetivo de conocer y concienciar sobre la “salud de la ciudad”.
  • Plástico a examen: Este proyecto busca reducir el uso del plástico y proponen crear un blog, para no solo concienciar a las personas del uso adecuado del plástico sino brindarles soluciones prácticas de cómo hacerlo.
    Dirigido por: Pilar Gil, Luna Gutiérrez, Sandra Cifuentes, Raúl Alonso, Margot Roig.
  • Desertec 2.0: Proyecto destinado al análisis de los efectos socio-políticos que tiene las energías renovables en Marruecos y España.
    Dirigido por: Joao Gorenstein, Rafael Espejo, Pedro Ciller, y Marta Fernández.

Esta iniciativa no ha solo ha permitido que algunos de estos proyectos ya estén ejecutados y otros están en pruebas piloto, sino que los participantes hayan creado sinergia entre sí para solucionar problemas actuales de la sociedad con perspectivas distintas y complementarias.

Pasión por Talento – Primera parte

● La primera edición de PasiónXTalento reunió a más de 90 asistentes de diferentes sectores e industrias en el centro de Innovación del BBVA el pasado 16 de febrero.

● El evento tuvo como objetivo abordar temas cruciales a día de hoy en la gestión del talento: las posibles estrategias para convertir a España en un motor del talento y como se entiende el concepto de “talento” desde el punto de vista de las diferentes instituciones frente a las percepciones de los propios jóvenes talentos.

● El proyecto está promovido por Celera, una asociación sin ánimo de lucro, con el patrocinio de la Fundación Rafael del Pino y el BBVA, así como, con la colaboración de BMW, Oracle, Heidrick&Struggles, la Universidad Complutense y COTEC.

El pasado 16 de febrero se celebró la primera edición de PasiónXTalento dirigido a representantes de empresas, instituciones educativas, escuelas de negocio, centros de emprendimiento que identifiquen la gestión del talento como un objetivo prioritario y tengan capacidad de impactar en las prácticas desarrolladas hasta ahora en España.

El evento comenzó con la ponencia de Luna, participante en la primera edición del programa, ¿Celera o cómo resolver el cubo de rubik del talento? En ella Luna reflexionó sobre la definición actual de talento, explorando el modelo tradicional de distintas dimensiones independientes entre sí. Compartiendo su experiencia personal explicó la confusión que sintió al sentir que tenía que decidirse por una dimensión sobre las otras. Su experiencia en Celera le hizo sentirse parte de un grupo de iguales con los que compartía una misma visión de la vida.

En su experiencia descubrió que el camino a seguir era crear su propia definición para su vida, unificar todas las dimensiones de forma inseparable y llevarlas consigo en todo momento.

A continuación, Javier García Martínez habló en su ponencia “Talento: desarrollo e innovación. ¿En dónde se encuentra España?” en la que se reflexionó sobre el talento como elemento clave en la competitividad de los países/la difusión del conocimiento a través de las nuevas tecnologías.

En su exposición J.G.M. analizó las causas del crecimiento económico mundial durante el último siglo y concluyó que, salvo contadas excepciones, el factor diferencial fue la competitividad de los países. Remarcó que el potencial de la tecnología sólo es aprovechable con un capital humano a la altura, lo que implica que la atracción y retención del talento son prioridades para cualquier país que busque crecer económicamente.

Posteriormente definió ese talento que hace de motor del progreso económico como una característica colectiva: el talento de la sociedad en conjunto, y en concreto su capacidad de diversificar y producir aquello que otros no pueden, hace competitivos a los países.

En el caso concreto de España J.G.M. presentó un grave problema de cara al futuro: el país no cultiva suficiente talento para mantenernos en el nivel económico en el que nos encontramos. Como ocurre con muchos países productores de petróleo, España tiene como gran activo el turismo. Sin embargo difícilmente se puede hacer progresar a la economía a lomos del turismo.

El mayor reto en éste ámbito al que se enfrenta España es la retención del talento: frenar, y a ser posible revertir, la “fuga de cerebros” que sufre desde hace décadas. J. G. M. apuntó las causas principales que describen los “cerebros fugados”: la falta de oportunidades para desarrollar el potencial propio; la dificultad para la contratación; la estructura fiscal que desincentiva la iniciativa económica; la disparidad entre objetivos buscados e incentivos propuestos; y en particular la falta de oportunidades para las mujeres. Sin embargo también resaltó algunos aspectos positivos de nuestro país en cuanto a atracción y retención del talento: el gran número de universitarios; escuelas de negocios entre las mejores del mundo, y la calidad de vida general de la que se disfruta en el mismo.

Ante estos retos las soluciones son conocidas, y pasan por tres vías: mejora del sistema educativo, transformación por parte de las compañías y adaptación al nuevo modelo por parte de los trabajadores.

También presentó la asociación Celera como un ejemplo de iniciativa a tomar para potenciar el capital humano. En Celera se dirige un programa específicamente a un número reducido de individuos de alto potencial para proveerles de relaciones y habilidades profesionales difícilmente adquiribles en otros entornos.

Después de la ponencia se dio paso a la primera mesa redonda, en la que participaron, Ricardo Forcano, Director Global de Talento y Cultura en  BBVA; Julio Contreras, Vicerrector de Estudiantes de la Universidad Complutense; Jorge Barrero, Director General de COTEC y Pilar Santiago, Socia de Heidrick&Struggles. Durante la mesa redonda los participantes tuvieron la posibilidad de reflexionar sobre los retos y soluciones para convertir a España en un motor de innovación y excelencia a través del desarrollo del capital humano.

Comenzó R. Forcano planteando dos ideas que considera fundamentales: la relevancia de las habilidades de liderazgo, y la necesidad e importancia de un propósito común a todos los integrantes en cualquier organización. A continuación P. Santiago presentó tres características de los futuros integrantes del mercado laboral: globalidad, interdisciplinaridad, y demanda de responsabilidad real. J. Barrero habló de cómo el elemento diferenciador de las economías (Residuo de Solow, que engloba el talento y la competitividad del capital humano) era el responsable del crecimiento en las últimas décadas, y subrayó el valor integral de la persona (honestidad lealtad, etc.) difícilmente cuantificable. Por último J. Contreras destacó el papel de las universidades como generadoras de conocimiento en la sociedad, haciéndola avanzar poco a poco y muchas veces sin reconocimiento; y comentó la tendencia de aprendizaje autónomo de los futuros trabajadores, que se desarrolla en múltiples disciplinas no necesariamente ligadas a sus estudios formales.

Asimismo, los asistentes tuvieron la posibilidad de realizar preguntas sobre:

La importancia de títulos universitarios para alcanzar las metas en la carrera laboral, ante lo que J. Barrero comentó algunos casos de emprendedores jóvenes que abandonaron sus estudios para dedicarse a la empresa. Su conclusión fue que son casos raros en circunstancias muy específicas, y que no hay que olvidar que la inmensa mayoría de startups y emprendedores nacen de la universidad.

También se comentó la necesidad de adaptación rápida al cambio de las universidades para continuar generando el conocimiento, y la importancia de las referencias y la reputación en el ámbito laboral. Por último, J. Contreras comentó el valor del ambiente universitario en la formación integral de la persona.

Así se vivió nuestra primera edición.

 

Salvemos al intermediario

Por Diego Lafuente

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que da valor al dinero? Estamos tan acostumbrados a usarlo que no le damos ninguna importancia, pero el hecho de que alguien te dé un coche, un ordenador o un kilo de langostinos a cambio de unos cuantos papeles de colores, es, cuando menos, admirable. El dinero es lo que llaman los antropólogos una “ficción compartida“. Una de las muchas con las que convivimos. Monedas y billetes tienen valor porque todos nos creemos que lo tienen. Así de simple. El día en el que dejemos de créelo, perderán todo su valor, y seguramente el mundo, tal y como lo conocemos, se irá al carajo. Ahora bien, ¿quién nos ha engañado para que todos nos creamos que un papel púrpura con un edificio moderno impreso que ni siquiera existe vale lo mismo que 16 kilos de solomillo de ternera? La respuesta es “nosotros mismos”. El dinero es un medio muy conveniente para intercambiar bienes, y por eso lo hemos adoptado. Pero lamentablemente, no cualquiera puede emitir dinero, o mejor dicho, si un cualquiera se pone a emitir sus propios billetes, éstos carecerán de valor. Porque nadie se lo creerá. El billete púrpura de 500 euros tiene valor porque todo el mundo se fía de la entidad que lo emite. El Banco Central Europeo está respaldado por una serie de países teóricamente serios, y eso hace que los papeles de colores que salen de sus prensas rotativas valgan mucho más que los que puedan salir de la  impresora de tu casa.
Las diferentes entidades emisoras de dinero no son las únicas “autoridades centrales” o “propietarias de la red” en las que confiamos. Casi todas las transacciones que hacemos cotidianamente tienen una autoridad central que la valida y de la que se fían ambas partes. Piensa en cuando reservas un hotel. Vas a booking.com (o cualquier otro metabuscador que sea de tu confianza), buscas, eliges, reservas y pagas. Sabes que booking.com es una empresa seria, y que los hoteles de su red existen y tienen plazas libres. Por otro lado, los hoteles que están en la red de booking.com se fían de que booking.com se va a encargar de cobrar las reservas y las cancelaciones. Booking.com es el propietario de su red de hoteles y clientes, y actúa de autoridad central de la que ambas partes se fían. Uber, AirBnB, eBay o incluso Facebook: la lista de autoridades centrales de las que nos fiamos es interminable. Para mí el acto de fe más ciego que efectuamos a diario es la confianza que depositamos en el sistema bancario. Cuando cobramos a final de mes, ya no nos dan papelitos de colores: simplemente hay un registro numérico en la base de datos de nuestro banco que aumenta de valor exactamente la misma cantidad que disminuye otro registro de la base de datos de la empresa que te paga. Nos fiamos de que el numerito que aparece en la web cuando consultamos nuestro saldo es en realidad el dinero que tenemos. Nos fiamos de que el banco es lo suficientemente serio como para ser capaz de evitar que un hacker entre en sus sistemas, acceda a ese registro en la base datos nos quite de un plumazo los ahorros de toda nuestra vida. Es ciertamente asombroso que depositemos tanta confianza en todos estos intermediarios. Pero lo hacemos, de nuevo, porque son extremadamente convenientes y porque nos facilitan enormemente la vida. Aunque nos cobren una comisión a cambio. La siguiente pregunta que deberíamos hacernos es: ¿son realmente necesarios?

Hace aproximadamente siete años una persona desconocida que respondía al seudónimo de Satoshi Nakamoto hizo un curioso experimento. Observó que uno de los factores que le da valor a las cosas es la escasez. El oro es más caro que el hierro simplemente porque es más escaso. Así que se propuso crear un nuevo bien escaso para ver cuánto valor adquiría. Satoshi montó una compleja red de servidores interconectados (o nodos) y un protocolo de seguridad que de una manera muy fiable garantizaba que el numero de “fichas” en el sistema sólo podía aumentar siguiendo unas reglas a las que todo el mundo tenía acceso. Además esta red de nodos era pública y transparente, de forma que cualquiera que cumpliese con las reglas, podría meter un nodo en el sistema y ayudar a llevar (y auditar) la contabilidad de esas fichas. Era casi imposible alterar maliciosamente el número de fichas del sistema, porque la contabilidad estaba distribuida en miles de nodos, y habría que hackear al menos un 51% de ellos para conseguirlo. Satoshi  creó un número inicial de esas fichas y las puso a la venta. Dado que este sistema era extremadamente fiable, público y transparente el valor de las fichas no tardó en dispararse: desde los 7 céntimos de dólar  que costaba cada una cuando se lanzó el sistema a los 1.100USD que valen en la actualidad. Si quieres, tú también puedes comprar una de esas fichas: sólo tienes que buscar en Google la palabra “bitcoin”.

Además de un negocio bastante lucrativo, bitcoin supuso un cambio radical de paradigma en el sistema de autoridades. La autoridad emisora y garante de las transacciones que se realizan con bitcoins está distribuida en miles de nodos. Hay miles de árbitros independientes que se aseguran de que nadie hace trampas. Un sistema mucho más fiable que los regidos por una autoridad central, y que además, elimina las comisiones del intermediario. La tecnología que hay debajo de bitcoin se llama blockchain y es tan fácil de explicar como difícil de implementar. Blockchain es una especie de “libro de cuentas” distribuido que garantiza que las transacciones realizadas dentro de un sistema son conocidas y verificadas por todos. Imaginemos un sistema de reserva de hoteles basado en blockchain que incorporase su propia moneda virtual: el Receptio. Para hacer una reserva en este sistema, necesitas comprar Receptios, cuyo valor fluctuaría de una manera similar a la del bitcoin. El sistema lleva la cuenta de cuántos Receptios hay en el sistema y a quién pertenecen, así como de cuántas habitaciones hay disponibles en cada momento y a qué hotel corresponden. Este balance de habitaciones y Receptios es público y ha sido verificado por todos los nodos de la red. De esta forma, cuando alguien hace una reserva en un hotel, la transacción se confirma al instante, y el balance de habitaciones y Receptios se actualiza automáticamente en todos los nodos. Sin intermediarios ni comisiones.

Blockchain es una tecnología relativamente nueva y aún quedan algunos asuntos de privacidad por resolver antes de que se pueda extender el uso de sistemas como el que he descrito antes, pero todo apunta a que blockchain va a suponer una revolución en el modo en el que efectuamos transacciones similar a lo que supuso el paso del trueque al dinero. La confianza que ahora se deposita en un intermediario que te cobra una comisión por ello se va a distribuir en redes de nodos, y las transacciones se van a realizar punto a punto, sin necesidad de nadie que valide y garantice la transacción. Hace más de 9000 años que se inventó la agricultura, y con ella pasamos de ser nómadas a sedentarios. Se crearon las primeras ciudades y comenzó el necesario intercambio de bienes. La evolución del comercio a un sistema más complejo y globalizado hizo necesario que surgiese y proliferase una nueva especie en el enrevesado ecosistema de las relaciones humanas: el intermediario. Esa misma evolución es la que lo va a poner en peligro de extinción.