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Proteger la historia con la química

Por María Fernández Raga

España, puede presumir de ser unos de los países del mundo con mayor riqueza en cuanto a patrimonio cultural. Particularmente, el norte de España es un territorio salteado de preciosos edificios que recuerdan la grandeza que tuvo nuestra tierra, cuando fuimos los reinos más influyentes de Europa.

En aquella época, construir edificios capaces de dejar sin respiración a quien los contemplaba trataba de ser la señal de identidad de los sitios,  tenemos la gran suerte de que esos edificios fueron hechos en piedra, para perdurar al tiempo y son incalculables tesoros que han llegado a nosotros en forma de catedrales, conventos, Iglesias…Sin embargo, disponer de toda esta riqueza supone así mismo una responsabilidad, asegúrela de asegurar que dichos bienes van a seguir perdurando. Castilla y León contiene más del 60% de todo el patrimonio realizado en piedra existente en España: 8 bienes Patrimonio de la Humanidad (es la región del mundo con más bienes culturales distinguidos con la máxima figura de protección de la Unesco), casi 1800 bienes de interés cultural clasificados, 112 conjuntos históricos, más de 500 castillos de los cuales 16 son considerados de alto valor histórico, 12 catedrales y 1 concatedral. Todas estas maravillas fueron construidas con materiales locales, y la piedra caliza de la Cordillera cantábrica que, a la vez que les da su genuina apariencia, les supone también su condena: todos estos bienes culturales son vulnerables ante erosión natural. El material calizo fue el predominante en las obras tanto por su abundancia como por su plasticidad para poder ser esculpido. Pero, el material calizo presenta claras deficiencias en cuanto a su resistencia a la intemperie, viéndose agravadas por grandes cambios de temperatura entre noche y día y precipitaciones puntuales y copiosas. Cada año se destinan una gran parte del presupuesto a protección de estos bienes irremplazables. Un ejemplo es la catedral gótica de León, que fue construida casi en su totalidad con piedra caliza de Boñar y actualmente es considerada el monumento español protegido con mayores problemas de conservación debido al “mal de la piedra”. La rehabilitación de las estatuas góticas que decoraban el pórtico de la catedral de León supuso un coste de 130.000 euros en 2009 que se añade a los 600.000 euros destinados por el Gobierno autonómico durante el 2016 y a los 150.000 euros destinados por el Cabildo para poder restaurar la girola, varios arbotantes y pináculos afectados. Sin embargo, estas ingentes cantidades de dinero únicamente consiguen parchear pero no solucionar el problema, con la pérdida patrimonial que supone que el proceso degenerativo continúe.

Una solución duradera pasaría por recubrir el material calizo poroso para poder evitar la erosión hidrológica y térmica sin dañarlo. Pero encontrar este material no es sencillo, ya que debería cumplir una serie de características: ser transparente, resistente a la abrasión para evitar impactos de gotas de lluvia o granizo y además ser impermeable para evitar la penetración de agua por las rendijas de las piedras evitando la meteorización de la roca por cambios de temperatura bruscos resistiendo en condiciones climáticas extremas. Además, debería aumentar la durabilidad de la roca, evitando procesos kársticos y no permitiendo la instalación de vegetales, insectos, bacterias y hongos en su superficie. Y debería ser inerte frente a los contaminantes ambientales, pero estableciendo enlaces estables con la caliza y respetando su estructura y porosidad natural. Y por último no resultar excesivamente caro. ¿Un imposible tal vez?

A lo largo de los últimos años se ha estado probando con materiales diversos como cubiertas con distintos polímeros (con resultados regulares, sobretodo por la instalación de vegetales y el acabado brillante de las obras), o tratamientos con pipetas impregnadas de sustancias que permiten la limpieza de sales de las fachadas (pero que no atajan el problema).

Conocer a mis compañeros de CELERA, en especial al Doctor D. Jose Miguel González me hizo plantearme una nueva idea, y ¿por qué no probar con grafeno? El grafeno, nunca ha sido explorado en este campo, y en su presentación como óxido de grafeno cumpliría todos estos requerimientos. Respecto a la aplicación sobre estructuras verticales resultaría prometedor, porque su disolución y aplicación resulta factible. Respecto al coste estaríamos hablando de una sustancia estable, que una vez que formara enlaces fijándose a la roca perduraría allí, y todo ello con un precio competitivo. Por otro lado, España es una potencia en cuanto a empresas dedicadas a la síntesis, venta y distribución del grafeno, lo cual potenciaría la economía del país. Por último, permitiría la protección localizada sobre aquellas áreas más vulnerables, como gárgolas y estatuas, permitiendo un ahorro notable tanto económico como de tiempo empleado en su mantenimiento.

Sólo es necesario gente con ganas de invertir en nuestro futuro protegiendo nuestro pasado…Nosotros estamos dispuestos a invertir nuestro tiempo y conocimiento ¿Hay algo más atractivo que la idea de mejorar las cosas para los que vengan?

¿Qué pensamos los españoles sobre la ciencia y la tecnología?

Por: Javier Frontiñan

Con una frecuencia anual la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECyT) publica su “Encuesta sobre percepción social de la ciencia”, un estudio en el que se analiza minuciosamente la relación directa entre ciencia y sociedad en nuestro país. Se trata de una encuesta que ofrece una información fundamental tanto para científicos como para la sociedad general y que deberían tomar muy en serio nuestros dirigentes. De ella se extraen conclusiones que deben invitarnos a una obligada reflexión como que del total de ciudadanos poco interesados por la ciencia, el 33,5% es porque no la entienden. Profundicemos en este interesante estudio.

Esta encuesta ofrece una visión muy significativa ya que está conformada por 6357 entrevistas a personas de diferentes edades y de toda la geografía española, de hecho se han hecho mínimo 350 encuestas por región.

En nuestra sociedad encontramos un 16,3% de la población con un interés “espontáneo” por la ciencia, esto se refiere a que entre este porcentaje de la población, la ciencia es uno de sus principales intereses. Es de destacar, que en el caso de las mujeres este interés se ha incrementado significativamente desde la última encuesta, mientras que en hombres ha descendido ligeramente.

En relación con lo que acabo de comentar, la ciencia y la tecnología se sitúan en sexto lugar en temas de  interés, por detrás de medicina, educación, alimentación, cultura y medio ambiente, estando casi un 60% de la población algo o poco interesada por la ciencia. Es importante destacar la cifra que comenté al inicio del artículo, según la cual un porcentaje alto de las personas menos interesadas lo están por que no la comprenden. Es fundamental que los investigadores redoblemos nuestro esfuerzo por acercar la ciencia a la calle- Estoy seguro que si se hiciera una encuesta a los científicos de instituciones públicas españolas sobre su interés por la divulgación, el porcentaje de desinteresados sería mucho mayor que el de la sociedad desinteresada por la ciencia. En ningún momento quiero decir que todo investigador debe divulgar, pero al menos no debe poner trabas a aquel que sí que quiera.

Uno de los resultados que más destaca la FECyT es el bajo porcentaje de personas que creen que la ciencia genera más prejuicios que beneficios sobre la sociedad, y como este porcentaje se ha reducido en comparación con el casi 10% de 2002. Pero el dato más llamativo, por lo menos desde mi punto de vista, es el elevado porcentaje de la población que cree que los beneficios y prejuicios de la ciencia están equilibrados. Se trata de más de un 25% de la población, estamos hablando de que una de cada cuatro personas mayores de 18 años en España, creen que la ciencia genera el mismo mal que bien…y esto es realmente alarmante. Todo ello es consecuencia de la visión sesgada que se da de la ciencia y la tecnología en medios de comunicación y redes sociales, donde en muchas ocasiones las noticias alarmistas y la tiranía del titular imperan por encima de la credibilidad. De hecho es en los temas que más polémica suscitan en medios, en los que la sociedad ve mayor prejuicio, por mucho que la ciencia se haya esforzado, en muchos casos, en demostrar que no generan prejuicio alguno.

Pero el estudio permite indagar y profundizar en todo lo que subyace a lo comentado hasta el momento. En esta edición, se ha hecho un especial énfasis en las fuentes de información a las que acudimos los españoles para informarnos sobre ciencia. Según esta encuesta, la mayoría de las personas utilizan como primera opción las redes sociales y como segunda la televisión. El problema radica en cuales son los medios específicos utilizados, algo en lo que no se profundiza en el estudio.

Si nos detenemos primero en la televisión, por desgracia vivimos en un país donde la ciencia brilla por su ausencia en la mayoría de las cadenas, salvando a la televisión pública que sí que nos ofrece programas de gran interés y calidad. La relación es sencilla, si a la sociedad no le interesa la ciencia, ¿por qué iban las cadenas privadas a invertir en programas divulgativos? No olvidemos que estas cadenas carecen de programación cultural salvando algún concurso televisivo y un programa de libros cuya presentadora en más de una ocasión ha demostrado ser la antítesis de la cultura, por decirlo de una forma educada. Aun así hay esperanza y programas como Órbita Laika o El Cazador de Cerebros presentan unos índices de audiencia respetables. Entre las redes sociales, gana por goleada Facebook, y sí, en la gran red social hay contenido científico muy bueno, pero no es fácil encontrarlo. Además, me sorprende como ha incrementado Instagram como fuente de conocimiento científico… Por lo tanto, esto nos indica claramente que medios de divulgación científica deben redoblar esfuerzos por hacerse presentes en estas redes, al igual que universidades y centros de investigación, algo que no siempre ocurre, ya que se suelen caracterizar por cuentas casi vacías de contenido.

En el estudio también se ha puesto de manifiesto el vídeo como una de las principales vías de información. Por lo tanto, en la era de la inmediatez, contar la ciencia en pocos minutos y de una forma sencilla y atractiva parece ser un valor seguro, que de nuevo obvian la mayoría de centros y entidades incluso medios de comunicación, dedicados a la ciencia.

Otro factor fundamental es la educación, ya que la valoración media de la educación en ciencia en nuestro país es considerada como baja o muy baja por más de un 44% de la población. Y esto, ¿debería de sorprendernos?, pues no. Si tenemos en cuenta que la ciencia apenas está presente en parte de la educación clásicamente mal llamada de “letras”, que además estamos empeñados en esa estúpida separación de “ciencias” y “letras” y que encima la mayoría de la gente no considera ni siquiera asocia la ciencia con la cultura pues es un problema muy complejo. A eso hay que sumarle la total incultura científica de nuestra clase política y todo personaje público que se tercie, el ridiculizar a la ciencia y al científico en programas de prime time y el permitir que la pseudociencia campe a sus anchas por nuestra sociedad. Pero no debemos tirar solo balones fuera y no hacer autocrítica. En muchos aspectos, muchos científicos aun mantienen ese halo de sabiduría y arrogancia que les hace ver la divulgación como algo inútil e incluso ridiculizan y menosprecian a aquellos que dedican parte de su tiempo a acercar sus investigaciones a la sociedad. Por suerte, esta tendencia está cambiando y cada vez se valorará mejor la divulgación científica en la carrera investigadora.

Por toda esta parrafada que acabo de escribir, no voy a entrar en comentar las preguntas sobre cultura científica enmarcadas en esta encuesta y que tanto titular ofrecen. Creo que de esta encuesta podemos sacar conclusiones y posibles soluciones para que cada vez los porcentajes de personas que fallan estas preguntas se reduzcan. Como buena noticia la de investigador sigue siendo considerada la segunda profesión mejor valorada tras la de médico, que para este caso me permito el lujo de unirlas. Esto es muy buena noticia ya que supone que médicos e investigadores son consideradas figuras importantes y respetables por lo que sus opiniones deben de serlo también. Por lo tanto tenemos una gran responsabilidad de acercar la ciencia a la calle, enseñar a las personas lo sencilla que es, como explica todo lo cotidiano y como nos ayuda en nuestro día a día. Si esto se hace desde la humildad y con el único fin de educar e informar, conseguiremos llegar a las personas y cambiar la balanza.

No debemos olvidar algo fundamental, y es que los investigadores (la mayoría), recibimos nuestro sueldo de dinero público, por lo que nos debemos a nuestra sociedad. Además, si no salimos a la calle y ocupamos nuestro lugar, este será ocupado por charlatanes psueudocientíficos sin el menor escrúpulo y con el único fin de adoctrinar y vender mentiras. La respuesta a eventos como Pint of Science o la Marcha por la Ciencia demuestran que hay un profundo interés en nuestra sociedad por la ciencia. Con nuestra ciencia e investigación podemos poner nuestro granito de arena, pero llevando la ciencia y el pensamiento crítico a la sociedad puede hacer cambiar el mundo, haciéndolo mucho más justo y como dijo mi paisano el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha “Cambiar el mundo amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia”.

Javier García, Premio al Mejor Innovador Español 2017

El científico, emprendedor riojano y nuestro fundador, Javier Garcia Martinez, recibió el pasado 4 de junio el premio al mejor innovador español en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, durante el encuentro de científicos españoles en EEUU.

Este importante reconocimiento está organizado por ECUSA Científicos Españoles en USA y la Fundación Telefónica para reconocer la labor de profesionales españoles, o con vinculación con España, en el área de la ciencia y la tecnología.

El jurado, compuesto por científicos, emprendedores y directivos de reconocido prestigio, ha reconocido el trabajo del galardonado en la fabricación y comercialización de catalizadores que permiten mejorar la eficiencia de los procesos de químicos y reducir las emisiones de CO2. Uno de los aspectos que ha destacado el jurado es que el premiado ha sido capaz de compaginar una brillante carrera en la universidad, donde es catedrático de química inorgánica y director del laboratorio de nanotecnología molecular de la universidad de Alicante, con una exitosa trayectoria como emprendedor y fundador de Rive Technology. 

“Estoy enormemente agradecido a la asociación de científicos españoles en Estados Unidos y a la Fundación Telefónica por este reconocimiento que me trae de vuelta a MIT, donde comenzó mi aventura emprendedora ya que fue aquí donde decidí fundar Rive Technology para comercializar el resultado de mi investigación en catalizadores nanoestructurados”, Javier García Martínez.

El premiado colabora con profesores e investigadores de la Universidad de La Rioja donde participa con frecuencia en conferencias, cursos y proyectos científicos. Recientemente, esta colaboración ha dado lugar a una patente conjunta con la Universidad de La Rioja sobre nuevos fotocatalizadores para la descontaminación de aire y agua.

Ya en 2014, Javier fue distinguido con el Premio Rey Jaime I, cuya aportación económica utilizó para crear, junto con la Fundación Rafael del Pino nuestro programa, Celera y del que actualmente forman parte 30 jóvenes españoles.


Más información

Javier Garcia Martinez

Fundador de la empresa de base tecnológica Rive Technology (Boston, MA), que comercializa la tecnología que Javier desarrolló durante su estancia postdoctoral Fulbright en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Rive Technology ha conseguido más de 80 millones de dólares de inversión de capital riesgo y da trabajo a más de cuarenta personas. Desde 2012, los catalizadores que comercializa Rive Technology se utilizan ya en varias refinerías de EEUU aumentando sensiblemente la producción de combustibles y la eficiencia energética del proceso. Javier combina su actividad emprendedora con la investigadora como catedrático de química inorgánica y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la universidad de Alicante.

Premio Mejor Innovador Español

ECUSA y la Fundación Telefónica otorgarán el primer “Premio a la mejor Innovación 2017 en favor de la ciencia y la tecnología en español”, que tiene por objeto reconocer la labor de profesionales españoles, o con vinculación con España, de la ciencia y la tecnología que hayan desarrollado una idea innovadora dentro del ámbito científico-tecnológico desarrollada durante el año 2016 y hasta el cierre de presentación de solicitudes el 15 de mayo de 2017.

“En España faltan oportunidades para desarrollar el talento”. Dr. Julián Garde

Celera habló con José Julián Garde, Vicerrector de Investigación y Política Científica de la UCLM

Desde el 2003 ha sido catedrático de Producción Animal en UCLM, , autor de más de 120 trabajos de investigación en revistas del JCR en los campos de ciencias veterinarias, ecología y biología reproductiva. Director de más de 10 tesis doctorales y autor de varias monografías y revistas especializadas.
Socio promotor de una empresa de base tecnológica (spin-off) especializada en biotecnología. Posee en la actualidad 4 sexenios de investigación. En el 2006 empieza a ser académico de Número de la Real Academia Nacional de Ciencias Veterinarias de España.
Vicedecano de investigación y secretario académico de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la UCLM, Vicedirector y Director del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (2003-2004) y actual Vicerrector de Investigación y Política Científica de la UCLM.

Celera: ¿Porqué el ERACAREERDAY?
Julián: Esta es una iniciativa que surge inicialmente del CSIC que nos invita a participar como una de las universidades integrantes de esta iniciativa y nosotros aceptamos porque consideramos que actuaciones como ésta son fundamentales para dar a conocer las posibilidades de la carrera investigadora en Europa y en España. Esta misma actuación se va a celebrar en distintas universidades del país, coordinadas por CSIC y está financiado por el octavo programa marco de la Unión Europea “Horizonte 20/20” dentro de una situación que se denomina “Ciencia por y para dar a la Sociedad”. Fundamentalmente para da a conocer las posibilidades de carrera investigadora a los jóvenes investigadores.

C: ¿En qué líneas se puede desarrollar un investigador?
J: Yo considero que se pueden desarrollar en 3 líneas. La primera en el ámbito académico, en la universidad o en los centros públicos de investigación.
Una segunda línea, y como lo hemos visto a lo largo de los dos días de jornada, en el mundo empresarial y no solo en el mundo tecnológico sino también dentro de las ciencias sociales, hay una posibilidad importante de desarrollar una carrera investigadora en las empresas.
Y luego una tercera vía, es sin duda la divulgación científica; hay investigadores que son buenos y que pueden también ejercer su carrera en el mundo o el ámbito de la divulgación científica.

C: Cuéntenos algunos casos de éxito de investigadores.
J: Bueno, casos de éxito conozco muchísimos, a nivel español hay una gran cantidad de renombre y de relieve y te podría citar 3. Un caso claro es el de María Blasco, la directora de el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Otra caso claro es el de Guadalupe Sabio Buzo, que ayer dio su ponencia como investigadora principal un grupo nacional de investigaciones cardiovasculares y otro caso de éxito de investigador y aunque no haya desarrollado su carrera en España pero si es español es el de Juan Carlos Izpisua.

C: Cuáles cree que son las características y aptitudes que debe tener una persona que se dedique a la investigación.
J: Bueno, esta es una pregunta difícil ¿no?, la pregunta es fácil lo difícil es la respuesta (risas). A ver, yo creo que una de las características que debe tener un investigador, que además, las comentaron esta mañana; en primer lugar es la flexibilidad y actualmente en este mundo cambiante hay que ser flexible a nuevas ideas, a nuevas aportaciones para tener una visión global de los problemas.
Otra característica, es la capacidad de trabajo, cómo puedes hacer sinergia con tu trabajo de equipo, esta debe ser extraordinaria, porque como ayer también se comentaba, la carrera investigadora no es fácil entonces hay que superar una serie de obstáculos y si de alguna manera no estás preparado y no tienes esa capacidad de trabajo, va a ser complicado.
Y, por último, inteligencia y talento.
A la final la carrera investigadora, por lo menos en estos últimos años en España, es una cuestión de supervivencia, si tu eres capaz de sobrevivir, porque la situación es complicada y demuestras todas estas cualidades pues al final se te considera que eres un investigador.

C: ¿Cree que le falta algo al talento investigador en nuestro país?
J: En España sobra el talento investigador, lo que pasa es que en España faltan oportunidades para que todo ese talento, pueda desarrollar su carrera investigadora en el país.

C: Conoce el programa de Celera a través de Javier Frontiñán, ¿Podría darnos su opinión sobre el programa?
J: Mi opinión es muy positiva, yo creo que programas como Celera contribuyen a una formación multidisciplinar e integrada en un ámbito enriquecedor de los jóvenes investigadores de este país. Es un programa limitado en cuanto al número de candidatos que entra cada año, pero bueno es un gran programa y lo valoramos muy positivamente y de hecho por eso nuestra propuesta de invitaros a que estén en estas jornadas para que lo conozcan.

C: ¿Qué consejo le daría a una persona que se quiera dedicar a la investigación?
J: Le aconsejaría tanto al investigador como al que tiene vocación e igual cualquier persona, es que haga lo que le guste y luego ya veremos. (Risas)

**Agradecimiento especial a Javier Frontiñán, nuestro celerado que hizo posible que se llevara a cabo esta entrevista.

Celera participa en el ERA Career Day de Toledo

Los días 23 y 24 de mayo de 2017 se celebró en Toledo, en el Campus Tecnológico de la UCLM, el ERA Career Day, un evento dirigido a orientar a investigadores presentes y potenciales en las posibilidades de la carrera investigadora.

El Campus Tecnológico de la UCLM es una antigua fábrica de armas que se conserva intacta y donde los edificios ya no son almacenes y talleres sino aulas y laboratorios. La primera jornada del ERA Career Day contó con la participación de la secretaria de Estado, Dña. Carmen Vela, quien inauguró la sesión.

Celera estuvo presente con un stand informativo para los asistentes. Dicho stand fue atendido por los Celerados que participaron en las jornadas. Asimismo, la mesa redonda titulada Diferentes caminos profesionales en investigaciónestuvo moderada por nuestro director, Francisco Martínez, y contó con testimonios de varios investigadores que han llevado sus carreras por caminos diversos:

  • María Jiménez Sánchez: Investigadora del Medical Research Council (Reino Unido). Presidenta de la asociación de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU/SRUK).
  • Silvia Lazcano Ureña: Directora de R&T AIRBUS España.
  • José Francisco Ruiz Fons: Investigador programa Ramón y Cajal. Actualmente trabajando en IREC-UCLM.
  • Mariana Boadella Caminal: CEO de la spin-off Sabiotec

La mesa redonda buscaba presentar distintas perspectivas y posibilidades de la carrera investigadora. Francisco Martínez comenzó presentando el proyecto Celera, en el que actualmente participan varios investigadores y señaló el complemento que ofrecen programas como este a la carrera del investigador.

Silvia Lazcano relató su trayectoria profesional desde sus inicios. Estudió Química, tras doctorarse y dedicarse al estudio de polímeros, su carrera se dirigió hacia el estudio de materiales, lo que la llevó finalmente a trabajar en AIRBUS investigando aplicaciones de los mismos en la industria aeroespacial. Su testimonio explicó distintas ventajas y obstáculos encontrados en la investigación en la empresa privada.

María Jiménez relató su extensa experiencia de investigación en el extranjero. Tras estudiar Farmacia y doctorarse en Madrid, sus investigaciones le llevaron a Suiza, EEUU y finalmente al Reino Unido. Durante los últimos ocho años ha trabajado investigando en Cambridge y actualmente es Fellow del MRC en Londres.

Francisco Ruiz, doctor veterinario de profesión, ha desarrollado gran parte de su labor de investigación en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos en Ciudad Real. Después de ser investigador en el programa Juan de la Cierva, es actualmente investigador Ramón y Cajal en el grupo de Sanidad y Biotecnología del IREC. Ofreció una visión de la carrera investigadora clásica en el sistema español.

Mariana Boadella también es veterinaria, pero su carrera tomó una deriva distinta, ella es científica y emprendedora. Tras licenciarse en veterinaria en la UAB, realizó su doctorado en la UCLM y más adelante un MBA en el Instituto de Empresa. Compaginó su formación con actividad investigadora en el IREC y más tarde con una beca Marie Curie en Rotterdam. Actualmente es CEO de SabioTec, una spin-off nacida en el seno del IREC para generar soluciones de veterinaria para actividad cinegética y ganadera.

Durante la mesa se compartieron muchas experiencias y consejos para los futuros investigadores y para aquellos que están en busca de nuevos caminos para su carrera profesional. Un tema recurrente fue la necesidad de un buen nivel de inglés para desarrollar la carrera fuera de España, ya que como uno de los ponentes dijo, “el inglés es el idioma de la investigación”, aunque también se subrayó la importancia del rigor técnico por encima de las formas.

Otro de los consejos ofrecidos fue simplemente ser pacientes. La carrera investigadora en España es altamente competitiva y la experiencia pesa mucho, haciendo que los jóvenes investigadores a veces se sientan frustrados al competir con otros que les llevan años de ventaja. El consenso general fue que a un investigador competente  le llegan las oportunidades, y que es necesario buscarlas a la vez que se realiza la investigación.

Boadella insistió en la importancia de abrir miras y buscar abarcar todos los temas que influyen, cuando los investigadores se lanzan a emprender. Esto incluye formación en comunicación, finanzas, gestión de equipos, etc. También animó a los mismos a evitar rodearse únicamente de otros investigadores en la aventura emprendedora para mejorar la posibilidad de éxito, atajando problemas que surgen gracias a la multidisciplinariedad de los equipos.

¿Cómo emprender desde la ciencia?

El pasado 5 de Mayo, la CRE (Asociación de Científicos Retornados de España) invitó a nuestro Fundador Javier García Martinez, para compartir sus opiniones sobre cómo la labor de un científico puede mejorar, haciendo uso de las diferentes herramientas que utilizan los emprendedores, en la jornada ‘Vías alternativas: el emprendimiento científico‘, evento patrocinado por la Fundación Ramón Areces.

Para Javier García, “El jefe de un grupo de investigación es también un emprendedor. Tiene que conseguir financiación, producir resultados a tiempo, contratar personal… A los científicos nos iría mejor si adquiriéramos y aplicáramos algunas de las herramientas propias de los emprendedores: gestión de equipos, gestión del tiempo, cómo conseguir financiación, estrategias para atraer y retener talento, comunicación en público y dentro del grupo.”

El científico/fundador no tiene por qué dirigir su propia empresa y el emprendimiento es una de las maneras que tiene para poner sus descubrimientos al alcance de todos. “No hay mayor satisfacción para un científico que ver que está mejorando la vida de las personas, pero para eso hay que asumir el riesgo que supone llevar una tecnología del laboratorio al mercado. Nunca falta financiación para proyectos sólidos, lo que faltan son proyectos en los que merezca la pena invertir”, afirmó Javier.

Dentro de las recomendaciones que hace para los científicos que deciden emprender, sugiere estos 3 pasos fundamentales: 1. Proteger su tecnología. 2. Hablar con potenciales clientes para verificar que se tiene algo que ellos quieren comprar. 3. Tener un plan de negocios, que deberá redefinirse continuamente con los clientes, socios y proveedores.

Para aquellos que piensan que recurrir a la financiación es un tema complejo, aconsejó: “Pide más dinero del que crees que necesitas, pero tarda en pedirlo tanto como puedas. En otras palabras, trabaja para reducir el riesgo que asumen tus inversores”.

Finalmente Javier ha reclamado ” que las universidades tengan modelos sencillos y coordinados, una ventanilla única para todas las administraciones, menor presión fiscal hasta cierto nivel de facturación y una ley que permita fracasar y poder volver a levantarse, pues la mayoría de empresas fracasan”. 

Pasión por Talento – Segunda Parte

Tras una pausa para tomar café, Francisco Martínez habló de las características concretas que definen a los Millennials en el ámbito laboral, qué retos y oportunidades presentan las nuevas generaciones al tejido empresarial e institucional, así como, estrategias que potencien la retención y el impulso del talento millenial, etc.

Después de la ponencia se abrió una mesa redonda entre Millennials, emprendedores y empresarios para conversar sobre este tema.

En el segundo panel participaron: Alejandro Frieben, director de RRHH de Oracle España; Joaquín Bau, director de RRHH de BMW Group Ibérica; Esther Fernández, directora de Adquisición de Talento y Movilidad Global de KPMG España; Jorge Schnura, jefe de operaciones de Sourced; Roberto Romero, cofundador de Future Lighthouse; Victoria Suárez, Manager de relaciones exteriores de Pangea.

Tras introducir brevemente las start-ups (Pangea, Sourced y Future Lighthouse).

Las intervenciones se estructuraron en tres partes. En la primera se discutió la captación de talento. Ante la pregunta de qué factor atractivo diferencial ofrecen las empresas y start-ups, A. Frieben señaló la tarea de los pre-millennials de ofrecer un marco para el desempeño profesional de los jóvenes. También comentó la posibilidad de desarrollo dentro de la empresa, pudiendo diversificar los proyectos para evitar estancamiento. Otras medidas sugeridas son la adaptación de las estructuras jerárquicas a los deseos de los millennials, en particular la disminución de escalafones en la jerarquía.

J. Bau resumió los valores de su empresa en: Comunidad, Pasión, y Velocidad, comentando que es el sentimiento de pertenencia a un grupo con una herencia y una misión definida lo más atractivo de empresas como la suya.

R. Romero destacó la agilidad de las empresas pequeñas en la toma de decisiones y la participación activa de los jóvenes en las mismas, así como el papel de la creatividad en este tipo de empresas.

J. Schnura comentó la dificultad que tienen algunas empresas grandes de atraer a empleados jóvenes, dando a entender que la fama de empresa demasiado estructurada o burocrática es un lastre que perjudica en la atracción del talento. También mencionó la importancia que dan los millennials a la libertad y responsabilidad percibidas: el hecho de sentir que se confía en ellos juega un papel muy importante en su elección de empleo. Comentó con J. Bau y A. Frieben los efectos de ofrecer compensación no monetaria (comodidad, experiencias, sentimiento de pertenencia) frente a complementos salariales con el mismo objetivo.

Autonomía, impacto y propósito fueron otros factores motivadores comentados por A. Frieben.

V. Suárez señaló, aparte de flexibilidad, impacto visible y realización, a la valoración del conjunto de la persona a la hora de seleccionar personal, buscando todas las habilidades y capacidades que puedan contribuir al crecimiento del empleado y la empresa.

E. Fernández defendió el modelo de las grandes empresas y enfatizó la importancia de la adecuación de las relaciones entre empleado y empresa a cada circunstancia personal.

Se planteó más adelante la pregunta de ¿cómo se mide la pasión?, de la que derivaron varias conclusiones. Se destacó la impresión dada en persona y la actitud mostrada ante la empresa, y se discutieron distintas formas de tener en cuenta estos factores en los procesos de selección.

Conclusiones generales

1. En el ámbito laboral, los millenials buscan ser entendidos y considerados en el conjunto de sus capacidades y habilidades, teniendo en cuenta todo lo que pueden aportar a la empresa más allá de su formación técnica.

2. En el caso concreto de España, es necesario un cambio de mentalidad para integrar correctamente a los milennials en la workforce. En particular una estructura educativa que se adapte más fácilmente al cambio, y un tejido empresarial que ofrezca posibilidades de desarrollo de la persona en conjunto.

3. Con el paso del tiempo los jóvenes tardan cada vez más en independizarse, y esto se traduce en una enorme demanda de libertad y responsabilidad nada más comenzar a trabajar, que las empresas deben estar dispuestas a negociar para retener el talento. En particular medidas como evitar las estructuras muy verticales ayudan a que los trabajadores jóvenes sientan que su trabajo está contribuyendo de forma relevante a la organización.

4. La dualidad startups-grandes empresas permite a los jóvenes desarrollar distintos estilos de vida según sus decisiones en el ámbito laboral. Por ello las dos son necesarias y no hay ningún modelo que prime sobre el otro, sino que cada uno se adecua a las necesidades de los trabajadores que buscan formar parte de unas o de otras.

5. Como conclusión general, los millennials han crecido y se han formado en un entorno rápidamente cambiante y en el que han visto grandes cambios en el mundo iniciados por unos cuantos individuos. Esto ha creado un deseo de ser útiles y de cambiar la vida de los que están a su alrededor que les lleva a buscar responsabilidad e impacto en todo lo que hacen, no sólo en el trabajo. Las empresas deben esforzarse por crear oportunidades para esto y por mostrar el impacto real que tiene el trabajador en su entorno, a fin de que los jóvenes sientan que están aprovechando su talento. Junto con ellas, también las universidades han de adaptarse, fomentando ambientes de intercambio de ideas y vivencias que sirvan para nutrir el espíritu emprendedor (en el sentido amplio de la palabra) de los jóvenes estudiantes.

Pasión por Talento – Primera parte

● La primera edición de PasiónXTalento reunió a más de 90 asistentes de diferentes sectores e industrias en el centro de Innovación del BBVA el pasado 16 de febrero.

● El evento tuvo como objetivo abordar temas cruciales a día de hoy en la gestión del talento: las posibles estrategias para convertir a España en un motor del talento y como se entiende el concepto de “talento” desde el punto de vista de las diferentes instituciones frente a las percepciones de los propios jóvenes talentos.

● El proyecto está promovido por Celera, una asociación sin ánimo de lucro, con el patrocinio de la Fundación Rafael del Pino y el BBVA, así como, con la colaboración de BMW, Oracle, Heidrick&Struggles, la Universidad Complutense y COTEC.

El pasado 16 de febrero se celebró la primera edición de PasiónXTalento dirigido a representantes de empresas, instituciones educativas, escuelas de negocio, centros de emprendimiento que identifiquen la gestión del talento como un objetivo prioritario y tengan capacidad de impactar en las prácticas desarrolladas hasta ahora en España.

El evento comenzó con la ponencia de Luna, participante en la primera edición del programa, ¿Celera o cómo resolver el cubo de rubik del talento? En ella Luna reflexionó sobre la definición actual de talento, explorando el modelo tradicional de distintas dimensiones independientes entre sí. Compartiendo su experiencia personal explicó la confusión que sintió al sentir que tenía que decidirse por una dimensión sobre las otras. Su experiencia en Celera le hizo sentirse parte de un grupo de iguales con los que compartía una misma visión de la vida.

En su experiencia descubrió que el camino a seguir era crear su propia definición para su vida, unificar todas las dimensiones de forma inseparable y llevarlas consigo en todo momento.

A continuación, Javier García Martínez habló en su ponencia “Talento: desarrollo e innovación. ¿En dónde se encuentra España?” en la que se reflexionó sobre el talento como elemento clave en la competitividad de los países/la difusión del conocimiento a través de las nuevas tecnologías.

En su exposición J.G.M. analizó las causas del crecimiento económico mundial durante el último siglo y concluyó que, salvo contadas excepciones, el factor diferencial fue la competitividad de los países. Remarcó que el potencial de la tecnología sólo es aprovechable con un capital humano a la altura, lo que implica que la atracción y retención del talento son prioridades para cualquier país que busque crecer económicamente.

Posteriormente definió ese talento que hace de motor del progreso económico como una característica colectiva: el talento de la sociedad en conjunto, y en concreto su capacidad de diversificar y producir aquello que otros no pueden, hace competitivos a los países.

En el caso concreto de España J.G.M. presentó un grave problema de cara al futuro: el país no cultiva suficiente talento para mantenernos en el nivel económico en el que nos encontramos. Como ocurre con muchos países productores de petróleo, España tiene como gran activo el turismo. Sin embargo difícilmente se puede hacer progresar a la economía a lomos del turismo.

El mayor reto en éste ámbito al que se enfrenta España es la retención del talento: frenar, y a ser posible revertir, la “fuga de cerebros” que sufre desde hace décadas. J. G. M. apuntó las causas principales que describen los “cerebros fugados”: la falta de oportunidades para desarrollar el potencial propio; la dificultad para la contratación; la estructura fiscal que desincentiva la iniciativa económica; la disparidad entre objetivos buscados e incentivos propuestos; y en particular la falta de oportunidades para las mujeres. Sin embargo también resaltó algunos aspectos positivos de nuestro país en cuanto a atracción y retención del talento: el gran número de universitarios; escuelas de negocios entre las mejores del mundo, y la calidad de vida general de la que se disfruta en el mismo.

Ante estos retos las soluciones son conocidas, y pasan por tres vías: mejora del sistema educativo, transformación por parte de las compañías y adaptación al nuevo modelo por parte de los trabajadores.

También presentó la asociación Celera como un ejemplo de iniciativa a tomar para potenciar el capital humano. En Celera se dirige un programa específicamente a un número reducido de individuos de alto potencial para proveerles de relaciones y habilidades profesionales difícilmente adquiribles en otros entornos.

Después de la ponencia se dio paso a la primera mesa redonda, en la que participaron, Ricardo Forcano, Director Global de Talento y Cultura en  BBVA; Julio Contreras, Vicerrector de Estudiantes de la Universidad Complutense; Jorge Barrero, Director General de COTEC y Pilar Santiago, Socia de Heidrick&Struggles. Durante la mesa redonda los participantes tuvieron la posibilidad de reflexionar sobre los retos y soluciones para convertir a España en un motor de innovación y excelencia a través del desarrollo del capital humano.

Comenzó R. Forcano planteando dos ideas que considera fundamentales: la relevancia de las habilidades de liderazgo, y la necesidad e importancia de un propósito común a todos los integrantes en cualquier organización. A continuación P. Santiago presentó tres características de los futuros integrantes del mercado laboral: globalidad, interdisciplinaridad, y demanda de responsabilidad real. J. Barrero habló de cómo el elemento diferenciador de las economías (Residuo de Solow, que engloba el talento y la competitividad del capital humano) era el responsable del crecimiento en las últimas décadas, y subrayó el valor integral de la persona (honestidad lealtad, etc.) difícilmente cuantificable. Por último J. Contreras destacó el papel de las universidades como generadoras de conocimiento en la sociedad, haciéndola avanzar poco a poco y muchas veces sin reconocimiento; y comentó la tendencia de aprendizaje autónomo de los futuros trabajadores, que se desarrolla en múltiples disciplinas no necesariamente ligadas a sus estudios formales.

Asimismo, los asistentes tuvieron la posibilidad de realizar preguntas sobre:

La importancia de títulos universitarios para alcanzar las metas en la carrera laboral, ante lo que J. Barrero comentó algunos casos de emprendedores jóvenes que abandonaron sus estudios para dedicarse a la empresa. Su conclusión fue que son casos raros en circunstancias muy específicas, y que no hay que olvidar que la inmensa mayoría de startups y emprendedores nacen de la universidad.

También se comentó la necesidad de adaptación rápida al cambio de las universidades para continuar generando el conocimiento, y la importancia de las referencias y la reputación en el ámbito laboral. Por último, J. Contreras comentó el valor del ambiente universitario en la formación integral de la persona.

Así se vivió nuestra primera edición.

¿Qué es eso del Big Data y cómo me va a cambiar la vida?

Por Mateo Álvarez

Es evidente que el Big Data es una de las grandes necesidades actuales de la industria, sobre todo en cuanto a la mejora de servicios y productos de cara al cliente, o eso es lo que hay que decir para no parecer un rarito en las empresas hoy en día. Hay una frase que ilustra perfectamente esta idea (aunque la ha dicho tanta gente que ya no sé a quién se le atribuye),
El “Big data es como el sexo adolescente: todos hablan de él, nadie sabe realmente cómo hacerlo, todo el mundo piensa que todos los demás lo hacen, por lo que todo el mundo dice que lo está haciendo…‘, pero ¿qué es realmente el Big Data?

Técnicamente, Big Data es un término que hace referencia al procesamiento masivo de datos por medios “no tradicionales”, lo que quiere decir, explicado en “cristiano”, que ha llegado un punto en el que algunas tecnologías encuentran su límite a la hora de procesar “cierta cantidad de datos en un tiempo determinado”. Aquí es importante aclarar qué es cierta cantidad y tiempo determinado, por lo general se explica con ‘las 3 v del big data‘, que son de alguna manera los requisitos para que se considere necesario el empleo de estas técnicas. Estas tres v del big data son: Volumen, Velocidad y Variedad, es decir, en general será necesario aplicar estas nuevas técnicas y tecnologías en entornos en los que se tenga un gran volumen de datos, pero además que sea necesario procesarlo en un tiempo determinado, generalmente corto, o incluso en “streaming”, algo así como en “tiempo real”, y cuando los datos tengan una complejidad elevada, es decir, que junten mucha información de muy diverso tipo y con distintos formatos.
En resumen, Big Data es un conjunto de procedimientos y tecnologías que nos permiten procesar grandes cantidades de datos en tiempos razonables, aunque generalmente se conoce como Big Data a todo el entorno que engloba el procesamiento masivo de datos, cumpla o no los requisitos anteriores.

Pero, ¿de dónde salen estos datos, que ahora parece necesario procesar? Fundamentalmente de dos fuentes:

  1. De sensores, máquinas conectadas a la red que proporcionan información que se va actualizando, como por ejemplo sensores de temperatura o contaminación,
  2. y de personas también conectadas a la red, a través de internet que comparten información entre sí, cada vez que usamos internet para cualquier cosa, o por el simple hecho de llevar un móvil encima, estamos generando datos continuamente. 

Lo de generar datos con sensores se suele conocer como el internet de las cosas (IoT), personas generando y compartiendo información en la red se conoce simplemente como Internet, y es curioso, porque desde que existe esta tecnología que permite conectar a personas, la cantidad de información y datos en general que se generan en la humanidad no ha parado de crecer, y crece de forma increíble, casi doblando anualmente la cantidad total de información generada. Esto ha marcado un antes y un después en la mentalidad de las sociedades actuales, que nunca antes se habían mostrado tan propensas a compartir tanta información, y es que ahora compartir cualquier idea con el resto de los mortales es realmente fácil, por ejemplo haciendo uso de las redes sociales, pero también gracias al email y a las aplicaciones de mensajería instantánea.

Hasta aquí nada nuevo, pero ahora podríamos plantearnos la pregunta de cuánto cuestan todos estos servicios, redes sociales, correo electrónico, noticias instantáneas, previsión meteorológica, etc, y realmente es que, para el usuario final, el coste es en general muy reducido, o gratuito, sobre todo comparado con el coste de infraestructura y la inversión en tecnología que hacen las empresas para proveerlos.

Llegamos entonces a la cuestión fundamental, si para nosotros los usuarios, servicios como la previsión meteorológica detallada por horas o el correo electrónico son gratuitos y no nos planteamos un escenario en que no lo fueran así, ¿de qué vive esta gente?

Resulta que estas compañías viven, en general, de los datos que nosotros decidimos regalarles. Si revisamos la política de privacidad de algunos de los proveedores de correo electrónico, por ejemplo, en muchos de ellos estamos dando permiso a que dichas empresas lean y analicen todo el correo que mandamos y recibimos con todos sus archivos y documentos adjuntos. Si miramos también las condiciones de muchos de los servicios de localización y navegación gratuitos, veremos que les damos permiso para trackearnos y seguirnos allá a donde vamos https://www.google.com/maps/timeline, por poner dos ejemplos de algo que no solemos compartir ni con nuestras madres, pero sin embargo sí que revelamos a empresas a cambio de servicios gratuitos, aunque sí que es verdad que en muchos casos esta revelación es “casi” involuntaria, porque ¿quién se lee la política de privacidad del servicio de correo electrónico?

Si ahora nos preguntamos para qué quieren las empresas saber dónde estoy en cada momento del día o para qué quieren saber qué mensajes les mando a mis amigos o a mi familia a través de redes sociales, aplicaciones, correo … La respuesta es más compleja, muchas veces esa información se utiliza para “perfilar” usuarios, definirnos mejor de lo que nosotros mismos seríamos capaces, lo que les permite crear, por ejemplo, publicidad más efectiva, enormemente efectiva, de hecho, que nos ofrezca en función de cada persona, cada momento del día y cada lugar, productos o servicios que potencialmente podamos consumir o comprar, grandes empresas como Google o Facebook basan en la publicidad la mayor parte de su negocio. También se hace, por ejemplo, en banca y en aseguradoras para calcular la rentabilidad de un cliente a la hora de conceder préstamos o seguros. En este punto entra en juego las técnicas de Machine Learning, una parte de la inteligencia artificial que se basa en “enseñar” a las máquinas a reconocer patrones, patrones de compra o de conducta, que con ciertas variables, y numerosos datos permiten a las máquinas predecir por ejemplo la probabilidad de devolución de un préstamo de un potencial cliente, o la probabilidad de accidente de otro, lo que permite a estas empresas reducir el riesgo en sus inversiones y asegurar su margen de beneficios. Existen muchísimas otras aplicaciones comerciales y no comerciales del Big Data, recientemente hemos desarrollado en Codecave Technologies  una herramienta para la Universidad de Salamanca que permite analizar Twitter en tiempo real por hashtags, que podrá usarse para hacer seguimiento de campañas políticas o como herramienta de investigación para el análisis de tendencias sobre algún tema en esta red social.

En definitiva, el Big Data es un mundo, un mundo de datos, matemática, estadística e informática, que se combinan para ofrecer servicios revolucionarios. El Big Data no solo va a cambiar la vida, sino que ya lo hace, en servicios que nos parecen tan comunes como el corrector de texto del móvil, las recomendaciones de productos al acceder a las tiendas online, o la elección del trayecto más rápido del trabajo a casa teniendo en cuenta el tráfico por parte de alguna aplicación de rutas.

El futuro plantea sin duda grandes cuestiones éticas y morales sobre la información que se puede y no se puede recoger de los usuarios, el anonimato detrás de toda esa información y la privacidad como derecho, también sobre la ética que enseñamos a las máquinas, a la hora de tomar decisiones que involucran vidas de seres vivos. Cuestiones sobre las que ya se está trabajando, sin ir más lejos en el MIT, donde hay un proyecto que pretende enseñar a las máquinas la moral de la sociedad actual, una cuestión que tendremos que resolver dentro de poco, cuando se popularicen los coches autónomos.

La maldición de Casandra

Por Javier García Martínez

Casandra, hija de Príamo, el legendario rey de Troya, sufrió una de esas retorcidas maldiciones con las que los dioses griegos castigaban a los mortales que osaban desobedecerles. En este caso, fue el dios Apolo quien, al sentirse rechazado, maldijo a la princesa troyana a conocer el futuro pero también a que nadie le creyera. Casandra alertó a los troyanos contra el caballo de madera que los griegos habían dejado en la playa como regalo. Sin embargo, y como es bien conocido, fue precisamente mediante esa astucia como los griegos consiguieron atravesar las muras de Troya y arrasar la ciudad.

El pasado día 22 de abril, miles de personas nos manifestamos para reclamar que se escuche a los científicos que, una y otra vez, nos alertan contra los peligros que amenazan el futuro de nuestro planeta. No es por casualidad que la Marcha por la Ciencia haya coincidido con el Día de la Tierra. Muchos de los grandes problemas a los que nos enfrentamos, como el hambre, el acceso al agua potable o las enfermedades, tienen su solución en la ciencia. De hecho, son precisamente descubrimientos científicos como los antibióticos, las vacunas o la anestesia, los que han hecho que muchas enfermedades hayan pasado a la historia y que el dolor sea un recuerdo punzante de un pasado más cruel que sentimos hasta que nos tomamos un analgésico. Los científicos seguimos trabajando para acabar con aquellas enfermedades para las que aún no hay cura, pero también para alertar de los peligros a los que nos enfrentamos, y que son consecuencia directa de nuestra acción sobre el planeta.

En EEUU, las manifestaciones a favor de la ciencia fueron multitudinarias, en buena parte, debido a algunas declaraciones del presidente Trump. Quizás la más notoria sea su negativa a reconocer el cambio climático, que ha calificado de montaje chino. La preocupación que causaron las palabras de Donald Trump durante la campaña electoral, no ha hecho sino aumentar en los 100 días que lleva al frente de la Casa Blanca. Durante este tiempo, su Administración ha anunciado recortes importantes en investigación y varios nombramientos que parecen destinados a sabotear, más que a dirigir, algunas de las principales instituciones científicas del país. Éste es el caso de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente para la que se ha anunciado un recorte del 30% y que ahora dirige Scott Pruitt, un conocido abogado que construido su carrera a base de obstaculizar cualquier medida destinada a combatir el cambio climático.

Mientras tanto en España, la ciencia sigue sin ser una prioridad. El Gobierno, en un esfuerzo por hacer suya la estrategia de hechos alternativos, sigue aumentando la partida de créditos con el objetivo de anunciar un incremento en los presupuestos de I+D, que en realidad esconde un recorte en las ayudas que hacen posible la ciencia en nuestro país. Ante esta situación, las sociedades científicas españolas acaban de hacer público un manifiesto en el que denuncian la falta de interés de los sucesivos gobiernos por construir políticas científicas coherentes y duraderas. La realidad es que la recuperación económica en España no ha llegado a la ciencia porque la I+D no es una prioridad ni para nuestro Gobierno ni para aquellos con los que ha pactado los Presupuestos Generales del Estado. Pero lo más preocupante es que en España la ciencia interesa muy poco. De hecho, el último informe de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, publicado hace solo unos días, señala que el 29,6% de los españoles declara estar poco o muy poco interesado por la ciencia. Esta falta de interés va acompañada de un desconocimiento tan manifiesto que lleva a la mayoría de los encuestados a afirmar que confían en la homeopatía y uno de cada cuatro en los curanderos para tratar sus enfermedades.

Ante esta situación, este fin de semana las ratas de laboratorio hemos salido de nuestras madrigueras armados con pancartas por las principales ciudades de todo el mundo. Las redes sociales se han hecho eco de las más populares: “El conocimiento es la mejor cura contra la ignorancia” “La ciencia salva vidas” “Trabajamos para mejorar el Planeta” “A la verdad no le importa tu opinión”. Mientras caminaba junto a grandes científicos, jóvenes investigadores y niños con dibujos hechos en clase o en casa, se me estremecía el corazón al ver la pasión con la que defendían la razón y las evidencias como la mejor forma de combatir la ignorancia.  Gritaban consignas que parecían sacadas de los grandes textos de la Ilustración. Algo hemos hecho muy mal para tener que manifestarnos por la ciencia en 2017. Nuestra salud, nuestros trabajos, nuestra información y nuestra seguridad dependen de la tecnología. Sin embargo, las decisiones más importantes las toman personas que favorecen sus opiniones, creencias o estrategias de partido en vez de seguir el consejo de los expertos.

Los científicos nos equivocamos al pensar que generar evidencias es suficiente para que se produzcan cambios importantes y para que se tomen las medidas adecuadas. Las evidencias son necesarias para conocer las causas y las soluciones de nuestros problemas, pero si queremos que esos cambios sean una realidad debemos involucrarnos en el debate público y en la toma de decisiones. Movilizarse es importante, pero no es suficiente. Además debemos participar en el diseño y ejecución de las soluciones que tanto reclamamos. Éste es un terreno en el que nos movemos mal, para el que no estamos preparados y, sobre todo, que consideramos ajeno. Sin embargo, el futuro depende de nuestro compromiso y habilidad para convencer y llevar a cabo los cambios que proponemos.

Obviamente los científicos no conocemos el futuro. Ningún dios nos ha revelado los misterios del universo. Al contrario, somos personas que con nuestro esfuerzo, inteligencia y muchos fracasos avanzamos lentamente en búsqueda de respuestas. Hay muchísimas cosas que desconocemos, pero hay otras para las que las evidencias son tan abrumadoras que ignorarlas resulta no solo estúpido sino tremendamente peligroso.

 

Javier Garcia Martinez, catedrático de química inorgánica en la universidad de Alicante y fundador de Rive Technology y de Celera.

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